
La situación de hacinamiento carcelario en el país es crítica y parece ser otro de los conflictos que están le están ‘estallando’ en la cara al Gobierno, que bastante faena tiene en el terreno político, en el de la seguridad y en otros, bastante álgidos por cierto, como el reclamo indígena de los cabildos del norte del Cauca.
Los reclusos del país han dado a conocer que la situación que soportan en las cárceles y penales es, en muchos casos, un drama humanitario de grandes proporciones, que compromete a la población de reclusos, pero también a las familias de éstos; las epidemias, la alta incidencia del virus de HIV entre los internos, la falta de servicios mínimos en materia sanitaria, entre otras dificultades, han llevado al sistema carcelario al borde del desastre.
En algunos días, la ministra de Justicia, Ruth Correa, y el director del Inpec, general Gustavo Adolfo Ricaurte, deberán comparecer ante el Congreso de la República para un debate de control político que auspician los senadores Iván Cepeda y Carlos Baena, y en el que se buscan determinar las razones que han dado origen a la superpoblación penitenciaria y se buscarán alternativas de fondo para este problema, que afecta a más de 110 mil presos intramurales en todo el país
Precisamente, el senador del Mira habló con EL PERIÓDICO DE BOGOTÁ para comentar las motivaciones de esta convocatoria, aunque luego de los visto y vivido en varios penales del país, donde los internos llevaron sus protestas a las vías de hecho, es una alerta
Doctor Baena, junto con Iván Cepeda busca confrontar al Gobierno por el tema de las cárceles. ¿Qué alcances tendrá el debate?
Vamos a hacer el debate en unas dos semanas en la plenaria del senado, se encuentran citados la Ministra de Justicia y el director del Inpec. Creo que el debate debe tener un enfoque muy humano para poder analizar las condiciones reales de los presos en el país; tenemos que ver cuáles son las situaciones que se presentan en derechos humanos, cuáles son las condiciones sanitarias, de alimentación. Y por supuesto revisar la política criminal del Estado, la política en materia penitenciaria.
Uno tendería a creer que el problema de superpoblación es un problema de arrastre, de muchos años. ¿Hay responsabilidad en este Gobierno?
Es un tema de arrastre, pero observamos que se ha ido profundizando en este Gobierno, que aumentó a partir de iniciativas como la Ley de seguridad ciudadana, y también debido a que el Gobierno no ha invertido recursos, no hay soluciones en cuanto a nuevos establecimientos carcelarios para hacerle frente a esa nueva población.
¿Usted tiene cifras que permitan dimensionar la verdadera magnitud de esa superpoblación?
Nosotros le hemos enviado un cuestionario a la Ministra Correa y estamos a la espera de las respuestas sobre ese y otros temas. Lo que sí hemos establecido es que estamos hacinados en un 130 por ciento.
Se ha planteado como una solución la de dar arresto domiciliario a unos 20 mil reclusos, para aliviar la falta de espacio, ¿qué opina al respecto?
Esa es una solución que de alguna manera me parece facilista, porque de esa forma el Gobierno quiere evitar aumentar el presupuesto público para atender la crisis humanitaria que se está viviendo en las cárceles. Esa medida tiene que ser muy bien aplicada y muy bien analizada, porque además se debe considerar que no todos los delitos son iguales; si se trata de un abusador sexual, tenerlo en la calle es un peligro, lo mismo ocurre si se trata de un individuo que maltrata a su esposa, tenerlo afuera es muy complejo. Entonces pienso que es algo muy complejo, que depende del peligro que represente esta persona y también de los controles a establecer para evitar que se fuguen. Es evidente que se requiere una inversión muy grande en los chip.
¿En qué casos cree que podría otorgarse ese beneficio de casa por cárcel?
Por ejemplo, se encuentran quienes están presos por inasistencia alimentaria, en esos casos lo que se necesita es que la persona se encuentre libre para que pueda trabajar y responder por la manutención de los hijos. Esta medida no puede ser aplicada sin hacer varios puntos de análisis y obviamente para impedir que haya fugas...
Senador, ¿ha visitado las cárceles a raíz de esta crisis, lo ha hecho en el último tiempo?
Voy a hacer visita en La Modelo y en La Picota en los próximos días. Pero sí he tenido contacto con familiares de los presos, que cuentan de las condiciones de insalubridad y de los peligros que los propios familiares enfrentan por causa de las epidemias. Además, hay unos problemas de salud gravísimos porque Caprecom no está cumpliendo con la prestación de los servicios médicos. Imagínese que hay cárceles donde hay un baño para 500 personas y entonces da para pensar.
¿Un baño para quinientos reclusos, cómo hacen?
Si, resulta increíble pero es así. Las condiciones de indignidad son demasiado grandes.
Juan Santa Cruz / @jbsantacruz