Y el resultado es para no parpadear.
El artista pastuso Drako se encerró 32 horas con un pliego en blanco. Sin pinceles, sin aerógrafo. Solo carboncillo charcoal y sus manos.
La misión: Traer al papel el rostro más temido del cine de terror.
El formato: 84 x 60 cm, dibujado a mano alzada, sombra por sombra.
32 horas construyendo cada detalle de Annabelle hasta que el miedo se salió del papel.
Obras como esta nos recuerdan algo: en Pasto hay talento del bueno. Artistas que con muy poco hacen mucho y se ponen al nivel de cualquiera.
Un aplauso para Drako 👏 ¿Te atreverías a tenerla en tu pared?
