En la calle 18 No. 24-33, pleno centro histórico de Pasto, se ubica el Museo Juan Lorenzo Lucero que resguarda una colección única en el país: cabezas humanas reducidas reales, conocidas como tzantzas, elaboradas por pueblos amazónicos como los Shuar.

Estas piezas provienen de un antiguo ritual que simbolizaba poder espiritual y victoria. El proceso consistía en extraer el cráneo, hervir la piel con hierbas y sellarla con aceites, hasta obtener un rostro reducido pero reconocible. Más que una técnica impactante, era una forma de retener el alma del enemigo y proteger a la comunidad.

El museo también exhibe objetos arqueológicos, arte colonial y piezas etnográficas. Abierto de lunes a viernes, es un espacio que permite al visitante adentrarse en lo profundo de culturas milenarias que aún laten en el silencio de lo sagrado.