Violencia en Cundinamarca_ La masacre que conmociona a Mesitas del ColegioViolencia en Cundinamarca_ La masacre que conmociona a Mesitas del Colegio

El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) denunció una nueva masacre en Colombia, la número 48 en lo que va del año. Esta vez, el violento suceso tuvo lugar en el municipio de Mesitas del Colegio, Cundinamarca. Hombres armados llegaron a una finca recreativa en la vereda Honduras, específicamente en la inspección de El Triunfo, y atacaron a las personas que se encontraban en el lugar. Tres personas perdieron la vida: dos hombres y una mujer. Además, el ataque dejó tres personas heridas y dos desaparecidas, lo que intensificó la preocupación de la comunidad. Las autoridades, por su parte, investigan los móviles del crimen para encontrar a los responsables.

Detalles y contexto del brutal ataque

Las primeras investigaciones señalan que los atacantes, quienes llegaron en una motocicleta, dispararon contra los presentes en la finca recreativa. El alcalde de Mesitas del Colegio, Diego Andrés López Suárez, confirmó que las víctimas eran residentes de la vivienda, no turistas, y además vivían del negocio de la piscina. El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, también se pronunció sobre el caso, activando un “plan candado” para dar con el paradero de los agresores. Por consiguiente, las autoridades locales trabajan para proteger a los sobrevivientes y esclarecer los hechos. Mientras tanto, las comunidades denuncian un aumento de la violencia y la inseguridad en un municipio cuya economía se basa en el turismo.

Violencia en Cundinamarca: La masacre que conmociona a Mesitas del Colegio

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Hipótesis y primeras conclusiones

Las autoridades manejan una primera hipótesis: el crimen pudo ser una retaliación o un ajuste de cuentas entre bandas criminales que operan en Bogotá, dado que las víctimas tenían antecedentes y un posible conflicto en la capital. Según testimonios de testigos, los agresores preguntaron por dinero guardado en la residencia antes de disparar. Esta información ha llevado a las autoridades a calificar el incidente como un «tema aislado», sin conexión aparente con grupos subversivos. De hecho, la Policía de Cundinamarca investiga si el ataque está directamente relacionado con un conflicto previo de la familia.

El recrudecimiento de la violencia en el país

La masacre de Mesitas del Colegio refleja la alarmante situación de violencia que vive Colombia. Indepaz ha registrado un total de 48 masacres en el año, un número que evidencia la persistencia de la violencia en el territorio nacional. Al mismo tiempo, el Observatorio de Derechos Humanos y Conflictividades de Indepaz ha documentado un total de 45 masacres en el país hasta el 11 de agosto de 2025, lo que resulta en un promedio de 147 víctimas. Por consiguiente, el número de masacres en el país muestra una tendencia preocupante, a pesar de los esfuerzos por la paz.

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Reacciones y el llamado de la comunidad

La comunidad de Mesitas del Colegio permanece en alerta y rechaza estos actos de violencia, hechos que no solían ser comunes en el municipio. El gobernador y la Policía han hecho un llamado a los ciudadanos para que aporten información que permita avanzar en el caso, garantizando la absoluta reserva. Esta situación, además, ha generado un debate sobre la presencia de bandas criminales y la necesidad de una respuesta más contundente por parte de las autoridades para garantizar la seguridad en zonas que tradicionalmente vivían del turismo y las actividades recreativas.

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Tortura y amenazas: Fiscalía narró el horror vivido por cobrador secuestrado, presuntamente, por hijo de DiomedesZona Cero@zonacero02 de Julio de 20263:55 pmShare:FacebookTwitterEmailWhatsAppLo señalaban de apropiarse de entre 15 y 30 millones de pesos, perteneciente a la organización de préstamo en la que laboraba.El Fiscal Delegado Ante Jueces del Circuito, Rodrigo Restrepo detalló en audiencia de imputación de cargos los hechos por los que hoy es investigado Luis Mariano Díaz González, hijo de Diomedes Díaz y Betsy Liliana González, y otras cinco personas más.El ente acusador explicó que las investigaciones se realizan por los presuntos delitos de secuestro simple y tortura contra Carlos Alfredo Mejía Vargas, quien se desempeñaba como cobrador.Detalló que los hechos ocurrieron a las 12:40 de la madrugada del sábado 23 de agosto de 2025, cuando un grupo conformado por Luis Mariano Díaz, Keiner David Rocha Gamero, Darío Andrés Tirado Bossio, José David Martínez Ibáñez, Alexis Rafael Jiménez Urina y Stiven Rafael Bolaño De La Hoz, y otras 16 personas más, llegaron en cerca de diez motocicletas hasta una vivienda ubicada en el barrio Ciudad Modesto, en Barranquilla. Inversiónportuaria BarranquillaLa Fiscalía sostiene que los implicados, actuando de manera coordinada y con distribución de funciones, ejecutaron un plan para privar ilegalmente de la libertad a Carlos Alfredo, quien se desempeñaba como cobrador de la empresa informal de préstamos denominada «Soluciones Mano a Mano», señalando de apropiarse de entre 15 y 30 millones de pesos, perteneciente a esa organización de préstamo. El Fiscal del caso precisó que los procesados llegaron hasta la residencia de Mejía Vargas, intimidaron con armas de fuego a su familia y obligaron al cobrador a salir de su inmueble. Posteriormente, lo subieron en una de las motocicletas y se lo llevaron contra su voluntad hasta una vivienda ubicada en el barrio Las Granjas, en la localidad metropolitana de Barranquilla.Según los detalles que reveló el investigador, la víctima permaneció retenida aproximadamente entre la 1:00 de la madrugada y el mediodía del mismo sábado, bajo el control permanente de sus captores.Mientras Carlos Alfredo Mejía permanecía secuestrado, los integrantes de la organización establecieron comunicación con sus familiares exigiendo el pago de 15 millones de pesos para dejarlo en libertad.Según el Fiscal, una vez los integrantes de la organización conocieron que la familia no disponía del dinero que exigían, estos sugirieron que entregaran una vivienda mediante la firma de la correspondiente escritura pública a favor de una persona designada por la organización.La Fiscalía sostiene que durante las conversaciones los familiares recibieron amenazas de causar daño tanto a la víctima como a sus allegados si no accedían a las exigencias.La investigación también señala que durante el tiempo que permaneció retenido, Carlos fue sometido a una serie de agresiones físicas y psicológicas con el propósito de obligarlo a aceptar la supuesta desaparición del dinero y revelar su ubicación.Según el relato de la Fiscalía, la víctima recibió golpes de puño en el rostro y otras partes del cuerpo, patadas, golpes con tablas de madera, tubos y otros objetos contundentes.Asimismo, habría sido golpeado repetidamente con la cacha y la punta de un arma de fuego y sufrió heridas ocasionadas con un arma cortopunzante en la mano derecha y en una de sus piernas.La Fiscalía afirmó que durante los actos de violencia llegó al lugar Luis Mariano Díaz González, señalado como líder de la organización, acompañado por Steven Rafael Bolaño de la Cruz y José David Martínez Ibáñez.Según el ente investigador, Luis Mariano Díaz González y Steven Rafael Bolaño asumieron personalmente la dirección de las agresiones.Lea también: Capturan a Luis Mariano Díaz, hijo de Diomedes: lo señalan de coautor de secuestro y torturaEn particular, la Fiscalía indicó que Díaz González habría golpeado en repetidas ocasiones a la víctima en la cabeza con la cacha de un arma de fuego, mientras continuaba exigiéndole que confesara la supuesta apropiación del dinero.Por su parte, Dairo Andrés Tirado Bocio habría participado en el traslado, la custodia y las agresiones contra la víctima.Igualmente, Alexis Rafael Jiménez Urina es señalado de coordinar el inicio de la retención, convocar a los demás integrantes de la organización, participar en las agresiones y mantener el control de la actuación criminal.Los demás procesados, según la Fiscalía, ejecutaron labores de vigilancia, agresiones físicas y amenazas, actuando de manera coordinada y con reparto funcional de tareas para asegurar el sometimiento de Carlos Alfredo Mejía Vargas.