El gobierno de Estados Unidos anunció un nuevo ataque contra una embarcación presuntamente dedicada al narcotráfico en aguas del océano Pacífico, en una operación que marca una expansión de su campaña militar contra “narcolanchas”. Según las autoridades estadounidenses, el buque atacado —ubicado frente a la costa de Colombia— transitaba por una ruta conocida de tráfico ilícito de drogas y era operado por lo que se calificó como una organización terrorista.

El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, informó que la operación se llevó a cabo en aguas internacionales y que al menos tres personas murieron en este ataque. Más temprano, en menos de 24 horas, se había registrado otro bombardeo en el mismo área que dejó dos víctimas mortales. Con estos dos operativos recientes, se eleva a nueve la cantidad de embarcaciones destruidas por EE.UU. desde septiembre.

El ataque representa un cambio significativo en la estrategia de Washington. Hasta ahora, la mayoría de estos operativos se habían concentrado en el mar Caribe; sin embargo, esta acción marca una salida al Pacífico oriental, frente a Colombia, lo que podría generar tensiones diplomáticas con Bogotá.