La Policía Nacional de España, en colaboración con la Armada Española y bajo la dirección de la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional, interceptó el 22 de octubre de 2025 un buque mercante a unas 600 millas náuticas (aproximadamente 1.100 km) al suroeste de las Islas Canarias.

El barco transportaba 6.500 kilos de cocaína (peso bruto inicial estimado, confirmado tras pesaje en tierra como alrededor de 4.000 kilos netos) ocultos en compartimentos especiales en sus bodegas, con destino final al Puerto de Vigo (Galicia). Como resultado, se detuvo a los nueve tripulantes del buque, quienes han sido puestos a disposición judicial por cargos relacionados con tráfico de drogas a gran escala y pertenencia a organización criminal.