Las intensas lluvias que azotan al departamento de Nariño en los últimos días han provocado una fuerte emergencia humanitaria. Más de 5.000 personas se encuentran afectadas por inundaciones, deslizamientos de tierra y daños en la infraestructura, especialmente en los municipios de Tumaco y Roberto Payán.
En Tumaco, los desbordamientos de los ríos Mira, Rosario y Caunapí inundaron amplias zonas rurales, afectando viviendas, cultivos y vías de acceso. Cientos de familias han perdido sus pertenencias y se encuentran refugiadas en albergues improvisados, mientras claman por ayuda humanitaria.
Situaciones similares se presentan en Roberto Payán, donde comunidades enteras quedaron aisladas por los deslizamientos y la creciente de los ríos. Las autoridades locales reportan daños graves en viviendas y cultivos de plátano, yuca y cacao, lo que agrava la situación económica de las familias campesinas.
Varios municipios del norte y sur del departamento también registran emergencias por derrumbes y cierre de carreteras, lo que dificulta el ingreso de maquinaria y suministros. Las autoridades de gestión del riesgo adelantan labores de atención y evaluación de daños, aunque la magnitud del desastre supera la capacidad de respuesta local.
Las comunidades afectadas piden al Gobierno Nacional enviar de manera urgente ayudas alimentarias, kits de emergencia y maquinaria pesada para restablecer las vías y mitigar el impacto de las lluvias, que continúan cayendo con fuerza en la región.
