Un grupo de estudiantes de grado noveno, junto con su profesor Jorge Armando Tobar Ceballos, creó a Damián, un robot diseñado para enseñar a niños de primaria y reconocer sus emociones antes de comenzar cada clase. Su innovación educativa los llevará a representar a Colombia en el World Robot Olympiad 2025, en Singapur.


Un robot nacido en las montañas del sur

Desde una institución rural de Nariño, donde la conectividad es limitada pero la creatividad no tiene fronteras, el profesor Tobar y sus alumnos del grupo BrainyBots desarrollaron a Damián bajo la metodología STEAM+S (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte, Matemáticas y Sociedad).
“El objetivo es humanizar la tecnología: que enseñe con empatía y sensibilidad”, explica el docente, convencido de que la educación puede transformar realidades desde lo humano.


Tecnología con rostro humano

Damián funciona sin conexión a internet y puede reconocer emociones en los estudiantes a través del análisis facial: si detecta alegría, refuerza los contenidos; si percibe tristeza, propone actividades lúdicas para motivar el aprendizaje.
“Más que construir un robot, mis estudiantes vivieron una experiencia de aprendizaje significativo. Comprendieron que la tecnología puede tener un propósito educativo y humano”, afirma Tobar.


De Nariño a Singapur

El proyecto trascendió los límites de su institución y alcanzó reconocimiento nacional al obtener el segundo lugar en la World Robot Olympiad celebrada en Bogotá, ganando así el derecho de representar al país en el Mundial de Robótica WRO 2025, que se llevará a cabo los días 26, 27 y 28 de noviembre en Singapur.
“Cuando lleguemos a Singapur no estaremos compitiendo solos; estaremos representando las aulas rurales y la innovación hecha desde nuestros recursos locales”, asegura el profesor con orgullo.


Un maestro que inspira desde la investigación

Tobar Ceballos es ingeniero y magíster en Tecnologías Digitales Aplicadas a la Educación por la Universidad de Santander (Udes). Su tesis sobre pensamiento computacional fue la semilla del proyecto que hoy inspira a estudiantes y docentes en toda Latinoamérica.
En 2023 fue reconocido como el mejor profesor latinoamericano en investigación científica por Capede (Perú) y actualmente es semifinalista del XII Premio Latinoamericano de Excelencia Educativa en Ecuador.

“Saber que un trabajo nacido en Nariño fue valorado a nivel latinoamericano me llena de orgullo”, dice. “Pero más allá del reconocimiento, estos logros confirman que la investigación educativa con sentido social puede transformar comunidades”.


Una robótica con sentido social

El profesor busca consolidar una línea de investigación latinoamericana en robótica educativa con enfoque social, donde la tecnología no solo resuelva problemas técnicos, sino también humanos. Su sueño es que Damián se convierta en un modelo replicable, especialmente en zonas rurales con baja conectividad.
“La robótica no es solo máquinas que se mueven: son ideas que despiertan futuro”, concluye Tobar.

En Nariño, una sonrisa, un robot y un grupo de estudiantes demuestran que la educación, cuando se une a la emoción, puede cambiar el mundo.