El Gobierno de Colombia, mediante el decreto 1138 de 2025, autorizó por primera vez la venta en farmacias de la flor seca de cannabis medicinal para uso humano y veterinario, siempre bajo fórmula médica.
La medida amplía el marco legal existente, que hasta ahora permitía únicamente aceites y extractos de cannabis, mientras que la flor estaba reservada para la exportación.
