Preocupación y molestia viven los residentes del barrio Manzanares Quinta Etapa en Neiva, luego del hurto de dos contadores de agua ubicados sobre la Carrera 34C, hecho que ha generado no solo pérdidas materiales, sino también un grave desperdicio del recurso hídrico debido a una fuga en la calle 23 con carrera 34C.

Los vecinos denunciaron que, desde hace varios días, el agua se desperdicia sin control, afectando la presión y el suministro en los hogares cercanos. “Es inconcebible que nadie haya venido a revisar, mientras el agua sigue corriendo día y noche”, expresó Milton Resistende, uno de los habitantes afectados.

Llamado a autoridades

La comunidad hace un enfático llamado a las Empresas Públicas de Neiva (EPN) y a la Secretaría de Medio Ambiente para que atiendan de manera inmediata la emergencia. Los ciudadanos advierten que la situación no solo genera incomodidad, sino también riesgos de salubridad y daños en las vías debido al constante flujo del agua.

“Estamos pagando por un servicio que no tenemos, y además se está desperdiciando un recurso vital. Queremos soluciones, no promesas”, manifestaron los residentes en medio de la indignación.

Los habitantes esperan que las autoridades locales y la empresa de servicios públicos tomen cartas en el asunto, repongan los contadores hurtados y reparen la fuga para evitar un daño mayor.
La situación, que parece menor, refleja una problemática creciente en varios sectores de Neiva: la falta de vigilancia, el deterioro de la infraestructura y la lenta respuesta institucional ante emergencias comunitarias.