Una revisión sistemática (PLOS One) con 602 personas de 5 países encontró que escuchar música relajante (tempo lento, entre 60-80 pulsos por minuto) durante 20 a 60 minutos mejora la calidad del sueño, medido con escalas como el Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI). infobae
Aunque los resultados varían entre estudios, los investigadores destacaron una mejora “moderada pero real”. infobae
Activa el sistema nervioso de descanso
La música relajante puede activar el sistema parasimpático, lo que ayuda a reducir hormonas del estrés. infobae
También puede regular el ritmo circadiano y estimular la producción de melatonina, la hormona del sueño. infobae
Reduce tensión física y mental
Disminuye la ansiedad, relaja los músculos y baja la activación del sistema de alerta, lo que facilita una transición más suave hacia el sueño. infobae
Además, puede tener efectos indirectos en el descanso al mejorar el estado de ánimo y reducir el dolor, lo que también favorece dormir mejor. infobae
Rutina de “hora de desconexión”
Escuchar música durante los últimos 30 a 60 minutos antes de dormir (parte de este “tiempo de desconexión”) ayuda a preparar cuerpo y mente para el descanso. infobae
Se recomienda evitar canciones con letra o que evoquen emociones fuertes o recuerdos negativos. infobae
La constancia (repetir la rutina) potencia los efectos positivos. infobae
Herramienta accesible y de bajo costo
Según el psiquiatra Jesse Koskey, la música podría ser un tratamiento alternativo para el insomnio: “es un tratamiento de bajo costo, accesible y efectivo”, en algunos estudios, similar a hipnóticos prescritos. infobae
La música también puede “enmascarar ruidos ambientales” que pueden dificultar el sueño. infobae
Límites y precauciones
Los estudios muestran variabilidad, y la confianza en algunos resultados es baja, por cómo se hicieron las mediciones. infobae
No es una “cura total”: cuando los problemas de sueño son severos, es necesario combinar la música con otras estrategias (higiene del sueño, ejercicio, intervención médica). infobae
Existe el fenómeno del “gusano auditivo”: una melodía puede quedarse dando vueltas en la cabeza (lo que algunos pacientes reportan como molestia). infobae