En este Black Friday, muchos consumidores estadounidenses optaron por hacer sus compras desde celulares y laptops en lugar de acudir a tiendas físicas, lo que provocó una subida del gasto del 5 % respecto al año pasado. El fenómeno evidencia una tendencia creciente hacia el comercio digital y cuestiona el tradicional frenesí de compradores en centros comerciales.
