En el barrio Puerto Nuevo de Dosquebradas, Risaralda, la noche se convirtió en escenario de una tragedia que ha dejado a la comunidad en estado de conmoción. Una mujer de 34 años, identificada como Maryuri Gaspar, perdió la vida tras una discusión con su hija adolescente, en un hecho que las autoridades investigan como un presunto homicidio intrafamiliar.
De acuerdo con las primeras versiones, el conflicto se originó en la vivienda ubicada en la casa 31A de la manzana B, donde madre e hija sostuvieron una acalorada disputa por el uso del celular y el acceso al servicio de internet. Testigos señalaron que la joven, identificada como Yuri Manuela, reaccionó con violencia al descubrir que su madre había cambiado la contraseña del WiFi, lo que desató un enfrentamiento verbal que rápidamente escaló hacia la agresión física.
La víctima fue trasladada de urgencia en un taxi al Hospital Santa Mónica, donde los médicos confirmaron su fallecimiento minutos después. El hecho, que mezcla la cotidianidad de un desacuerdo doméstico con un desenlace fatal, ha generado preguntas sobre los límites de la convivencia y la fragilidad de los vínculos familiares en contextos de tensión.
Las autoridades locales han iniciado las investigaciones correspondientes para esclarecer las circunstancias exactas del ataque. La Policía y la Fiscalía buscan determinar si existían antecedentes de violencia en el hogar y cuáles fueron los factores que llevaron a que una discusión aparentemente menor terminara en un desenlace tan grave.
El caso ha despertado un debate en la comunidad sobre la influencia de la tecnología en las dinámicas familiares y la manera en que conflictos cotidianos pueden transformarse en episodios irreversibles. Vecinos del sector han expresado su sorpresa y preocupación, señalando que la familia no había mostrado señales públicas de violencia previa.
El secretario de Gobierno de Dosquebradas, junto con las autoridades judiciales, ha manifestado que se dará prioridad a la investigación y que se reforzarán las campañas de prevención de violencia intrafamiliar en el municipio. La tragedia deja en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de diálogo y de atención psicosocial, especialmente en hogares donde las tensiones se acumulan en silencio.
En Puerto Nuevo, la noche quedó marcada por un hecho que combina lo doméstico con lo irreparable: una discusión por el acceso a internet que terminó con la muerte de una madre y la captura de su hija.
