Ultimada a sangre fríaUltimada a sangre fría

La violencia volvió a sacudir al municipio de Algeciras con el asesinato de Camila Andrea Camacho Betancourt, una joven que perdió la vida mientras cumplía su jornada laboral en una estación de servicio. El crimen ocurrió este martes al mediodía en una gasolinera ubicada en la salida hacia el centro poblado El Paraíso, en un hecho que ha generado indignación, temor y profundo dolor entre los habitantes de esta despensa agrícola del Huila.

De acuerdo con la información preliminar, la víctima se encontraba atendiendo el establecimiento cuando fue interceptada por dos hombres que se movilizaban en motocicleta, quienes le dispararon en repetidas ocasiones con arma de fuego. Camila Andrea murió de manera inmediata debido a la gravedad de las heridas. Trascendió que la joven sería hija del propietario de la estación de servicio Biomax, lo que aumenta la conmoción por la crudeza del ataque.

Unidades de la Policía Nacional acordonaron el lugar y adelantaron los actos urgentes, mientras funcionarios judiciales realizaron la inspección técnica del cuerpo y recolectaron elementos probatorios que permitan identificar a los responsables. El coronel Carlos Eduardo Téllez Betancourt, comandante del Departamento de Policía Huila, aseguró que se activaron todas las capacidades investigativas para esclarecer el homicidio y dar con los autores materiales e intelectuales del crimen.

Este asesinato no es un hecho aislado. Con la muerte de Camila Andrea, Algeciras alcanza la alarmante cifra de 28 homicidios en lo que va de 2025, superando los 27 casos registrados en 2023 y consolidándose como el año más violento de la última década en el municipio. La estadística deja en evidencia una escalada de violencia que golpea sin distinción a comerciantes, campesinos, jóvenes y población civil.

Las autoridades han advertido que buena parte de los crímenes ocurridos en los últimos meses estarían relacionados con la presencia y accionar de estructuras armadas residuales, que se disputan el control territorial y mantienen bajo constante presión a la comunidad. Entre ellas, se ha señalado la injerencia de la estructura Iván Díaz, del bloque Jorge Briceño Suárez, aunque no se descarta la participación de otros actores ilegales.

El mes de diciembre ha sido especialmente sangriento. El 15 fue asesinada Noralba Lamilla Esquivel en la vereda Las Brisas; el 12, Cristian Andrés Ibáñez Segura, conocido como “El Paisa”, fue ultimado frente a la Alcaldía; y el 11 se registró un doble homicidio en la vereda El Arenal, donde murieron Yonatan Polanía Chaux y Óscar Fabián Suaza Yosa.

A estos casos se suman otros ocurridos en octubre y noviembre, que dejaron víctimas como Evangelina Rumique Álvarez, Ever González Ortiz, Karen Yuliet Lima y Yohan Daniel Díaz Aldana, entre ellas menores de edad y líderes comunitarios.

Hoy, Algeciras enfrenta una crisis de seguridad que mantiene a la población en zozobra. La comunidad clama por mayor presencia institucional y acciones urgentes del Estado que permitan frenar una violencia que parece no dar tregua.