El presidente Gustavo Petro reveló nuevos y detallados aspectos de su conversación telefónica con Donald Trump, así como de su visión sobre la relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos, durante una extensa ronda de entrevistas concedidas en la Casa de Nariño a medios internacionales como BBC News, The New York Times, El País (España), CBS News y Telemundo 51. En estos diálogos, el mandatario colombiano buscó aclarar versiones, desmentir acusaciones y explicar directamente su postura sobre temas clave como el narcotráfico, los cultivos ilícitos, la política de paz y la situación en Venezuela.

Uno de los pasajes más llamativos revelados por Petro fue una frase que, según él, le dijo Trump durante la llamada: “Sé que se han inventado muchas mentiras alrededor de usted, igual que sobre mí”. Para el presidente colombiano, esa afirmación marcó un punto de conexión entre ambos mandatarios, al reconocerse mutuamente como blancos de campañas de desinformación y ataques políticos.

Petro explicó que la llamada con Trump fue posible tras una serie de contactos diplomáticos y que en ella se abordaron principalmente dos temas: la lucha contra el narcotráfico y la crisis venezolana. En entrevista con The New York Times, señaló que una eventual reunión entre ambos en la Casa Blanca, prevista para la primera semana de febrero, estaría enfocada especialmente en el narcotráfico, un asunto que Trump considera prioritario.

A CBS News, el mandatario afirmó que reconstruir una relación directa entre ambos presidentes no es sencillo, dado que durante buena parte de sus respectivos mandatos no hubo comunicación fluida. Sin embargo, subrayó que es fundamental partir de datos oficiales, debatir cifras con rigor y desmontar cualquier información falsa que haya circulado sobre Colombia.

En diálogo con BBC News, Petro fue enfático en negar que su Gobierno haya debilitado la cooperación con Estados Unidos en la lucha contra las drogas. Calificó esa versión como una falsedad promovida por sectores de la derecha colombiana en Miami y Washington. Aseguró que la inteligencia colombiana participa en el 63 % de las operaciones de incautación y que, durante los tres años de su gobierno, se han incautado 2.800 toneladas de drogas, una cifra que presentó como histórica.

En ese mismo medio denunció que sectores de la extrema derecha colombiana lo han señalado ante autoridades estadounidenses, sin pruebas, de ser narcotraficante. Petro respondió a esas acusaciones detallando su situación patrimonial: afirmó que solo tiene una cuenta bancaria, una casa que aún paga mediante crédito hipotecario, que no posee vehículos ni propiedades ocultas, y que en 2020 fue investigado sin que se encontrara ninguna irregularidad. Según él, esas mentiras influyeron durante un tiempo en la percepción que tenía Trump sobre su gobierno.

Al diario El País, de España, Petro sostuvo que Trump había recibido información casi exclusivamente de la oposición colombiana radicada en Florida, la cual —según dijo— miente sobre la política antidrogas de su administración e incluso justifica agresiones externas contra Colombia. En ese sentido, criticó duramente al expresidente Álvaro Uribe, a quien acusó de promover narrativas que avalan ataques al país.

Sobre el narcotráfico, Petro explicó a The New York Times que uno de los puntos que más enfatizó ante Trump fue que las incautaciones de cocaína están en niveles récord, aunque reconoció que tanto los cultivos como la producción siguen en cifras históricamente altas. No obstante, destacó que el crecimiento de los cultivos se ha desacelerado durante su mandato.

En relación con los cultivos ilícitos, Petro afirmó a la BBC que bajo el gobierno de Iván Duque estos se duplicaron, mientras que durante su administración solo han crecido un 6 %. Atribuyó la diferencia al cambio de política: pasar de la sustitución voluntaria acordada en el proceso de paz a la erradicación forzada, lo que —según él— llevó a que los campesinos sembraran más coca como mecanismo de defensa. Insistió en que su estrategia prioriza a los campesinos como aliados del Estado y no como enemigos, y reiteró que las incautaciones de cocaína de su gobierno son las más altas registradas a nivel mundial.

Sobre su política de Paz Total, Petro explicó que su gobierno opera en dos carriles: negociación con algunos grupos armados y ofensiva militar contra aquellos que no quieren la paz. Aseguró que se han realizado 1.440 combates, se han capturado 14.000 integrantes de estructuras criminales y se han ejecutado 12 bombardeos, todos ordenados —según dijo— dentro del marco del Derecho Internacional Humanitario. Reconoció que muchos de estos grupos se reconstituyen rápidamente por los recursos del narcotráfico, pero defendió el diálogo como una herramienta eficaz para reducir la violencia en determinadas regiones.

En cuanto al ELN, recordó que su postura se ha endurecido y que incluso se suspendieron las conversaciones de paz, al tiempo que se intensificaron las operaciones militares contra este grupo, al que describió como una narcoguerrilla que se ha enfrentado tanto al Estado como a otras organizaciones armadas.

Sobre Venezuela, Petro explicó a Telemundo que la extensa frontera de 2.600 kilómetros y la presencia de millones de migrantes venezolanos en Colombia hacen que cualquier escalamiento del conflicto en ese país sea motivo de gran preocupación. Recordó su papel como mediador entre los gobiernos de Maduro y Biden, y señaló que en el chavismo existen hoy profundas divisiones internas. También reveló que solicitó sin éxito una amnistía general para presos políticos venezolanos.

Finalmente, al ser consultado sobre su impresión personal de Donald Trump, Petro dijo a El País que lo percibe como alguien que “hace lo que piensa”, pragmático y directo, aunque con una visión muy distinta a la suya en muchos temas. Sin embargo, destacó que en la lucha contra el narcotráfico no existen diferencias sustanciales entre ambos y valoró especialmente el reconocimiento mutuo de que tanto él como Trump han sido objeto de mentiras y campañas de desprestigio.

En conjunto, las entrevistas buscaron mostrar a Petro como un interlocutor directo, dispuesto a confrontar narrativas falsas, recomponer la relación con Estados Unidos y defender su política antidrogas y de paz en el escenario internacional.