El Gobierno de México extraditó a 37 criminales de alta peligrosidad a Estados Unidos como parte de la estrategia conjunta entre ambos países para combatir las estructuras del narcotráfico y el crimen organizado transnacional. Las imágenes del operativo mostraron a los detenidos esposados, cabizbajos y vestidos con ropa carcelaria, bajo la custodia de un amplio dispositivo de seguridad conformado por policías y militares.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó que la acción se realizó conforme a la Ley de Seguridad Nacional y a los mecanismos de cooperación bilateral. “La acción se ejecutó con pleno respeto a la soberanía nacional y se estableció el compromiso de no solicitar la pena de muerte”, precisó el funcionario.
El traslado se efectuó en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana y corresponde a la tercera entrega realizada en 2025, aunque en el acumulado general ya suman 92 extradiciones hacia territorio estadounidense. Esta operación se dio pocos días después del encuentro entre la presidenta Claudia Sheinbaum y su homólogo estadounidense Donald Trump, y semanas después de la primera extradición del año, realizada el 28 de febrero.
Sheinbaum ha destacado que su administración ha logrado avances significativos en la lucha contra las organizaciones criminales, señalando una reducción en los decomisos de fentanilo y en los índices de homicidio. La entrega de estos delincuentes refuerza, según el Gobierno, la cooperación internacional para debilitar las redes del narcotráfico.
Los extraditados fueron trasladados en siete aeronaves hacia distintas ciudades de Estados Unidos, entre ellas Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego. Entre los nombres más relevantes figura Jorge Damián Román Figueroa, alias ‘El Soldado’, señalado como líder de Los Malas Mañas, una estructura criminal vinculada a Los Mayos del Cartel de Sinaloa.
Otro de los extraditados es Pedro Inzunza Noriega, conocido como ‘El Señor de la Silla’, identificado como una de las principales figuras del Cartel de los Beltrán Leyva, organización que en el pasado mantuvo nexos con el Cartel de Sinaloa.
Las autoridades de ambos países reiteraron que estas extradiciones buscan debilitar las estructuras financieras y operativas del narcotráfico, así como garantizar que los responsables de delitos de alto impacto enfrenten a la justicia.
