Es una obra en la que dos actores colombianos âSalomĂłn GĂłmez y Julio Erasoâ se interpretan a sĂ mismos, partiendo de una corta vivencia durante una noche del Carnaval de Pasto.
La puesta en escena entrelaza dos lĂneas dramĂĄticas: por un lado, la celebraciĂłn y vivencia carnavalesca; por el otro, la memoria y la historia de la violencia en Colombia.
A pesar de utilizar el humor y la gracia como herramientas narrativas, el montaje es profundo y serio, buscando confrontar al pĂșblico con la memoria colectiva y poner en diĂĄlogo la celebraciĂłn popular con la violencia histĂłrica.
La direcciĂłn corre a cargo de Mario Miranda, y la obra se inscribe en el teatro social y comprometido con el contexto cultural colombiano.
âLa Ășltima funciĂłnâ trasciende el entretenimiento para convertirse en una forma de memoria histĂłrica y crĂtica social, usando una celebraciĂłn tradicional como el Carnaval de Pasto para discutir el presente y pasado del conflicto colombiano.