Diferentes sectores advierten caída en exportaciones, riesgo de desempleo y afectaciones en la dinámica fronteriza entre Ipiales y Tulcán.
La decisión de Ecuador de elevar al 100% los aranceles a productos colombianos han generado una fuerte reacción en la zona fronteriza, especialmente en Ipiales y el departamento de Nariño, donde distintos sectores advierten un impacto severo en el comercio, el empleo y la estabilidad económica de la región.
Representantes de diferentes gremios coinciden en que esta medida llega en un momento complejo para la economía local, que depende en gran medida del intercambio comercial con el país vecino, por lo que temen una afectación prolongada en múltiples actividades productivas.
De acuerdo con voceros del transporte de carga, las exportaciones hacia Ecuador ya registraban una caída superior al 85 %, panorama que podría agravarse considerablemente con la nueva disposición, reduciendo aún más el flujo de mercancías en la frontera.
Transportadores aseguran que la disminución de viajes y carga impacta directamente sus ingresos, así como la operación logística que depende del tránsito constante entre ambos países.
Impacto
Desde el sector agropecuario, Wilson Muñoz advirtió que la situación pone en riesgo la salida de productos del campo, afectando a pequeños y medianos productores que dependen del mercado ecuatoriano para comercializar sus cosechas.
El líder gremial explicó que muchos agricultores podrían enfrentar pérdidas económicas significativas si no logran ubicar nuevos mercados en el corto plazo, lo que podría desencadenar una crisis en la producción regional. Por su parte, el secretario de Gobierno del municipio de Ipiales, Luis Carlos Morales, señaló que el impacto no solo es económico, sino también social, debido al riesgo de desempleo y la desaceleración de la dinámica fronteriza.
El funcionario indicó que la reducción de la actividad comercial podría afectar a cientos de familias que dependen directa e indirectamente del intercambio binacional.
Desde la Cámara de Comercio de Ipiales, su presidente Iván Flores alertó sobre la incertidumbre empresarial y la posible paralización de actividades en distintos sectores, especialmente en comercio y servicios. El dirigente gremial sostuvo que la falta de claridad frente al panorama comercial está generando preocupación entre los empresarios, quienes temen por la sostenibilidad de sus negocios.
Reacción
En el gremio de combustibles, Mario Guevara advirtió que las restricciones comerciales podrían impactar la distribución y los precios, afectando tanto a transportadores como a consumidores en la región fronteriza. Según explicó, cualquier alteración en la dinámica comercial tiene repercusiones directas en el abastecimiento y en los costos operativos del sector.
A su turno, el presidente de las ACC en Ipiales, Héctor Tobar, expresó su preocupación por la caída de la carga internacional y no descartó acciones del sector ante la falta de respuestas claras frente a la situación. El dirigente indicó que el gremio se mantiene en alerta y a la expectativa de medidas que permitan mitigar los efectos de la crisis.
Finalmente, el asesor de fronteras Javier Cabezas enfatizó la necesidad urgente de restablecer canales diplomáticos y construir acuerdos binacionales que permitan normalizar el comercio entre Colombia y Ecuador. El experto advirtió que la falta de coordinación entre ambos países podría profundizar la crisis en la región, afectando no solo la economía, sino también la estabilidad social en la zona fronteriza.

El funcionario Juan Carlos Morales, los dirigentes Wilson Muñoz y Héctor Tobar, señalaron que se verán afectadas las exportaciones en Ipiales.