¿Qué ocurrió? El 20 de abril de 2026, un hombre armado subió a la Pirámide de la Luna en Teotihuacán y comenzó a disparar contra turistas. El ataque ocurrió alrededor del mediodía y duró varios minutos, generando pánico entre visitantes Víctimas 1 turista canadiense murió. Al menos 13 personas resultaron heridas, de distintos países (incluidos colombianos). Algunos heridos fueron por disparos y otros al intentar escapar (caídas, saltos). El atacante (datos clave y poco conocidos) Fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, mexicano de 27 años. Actuó solo y se suicidó tras el ataque. Entre sus pertenencias había: Municiones y armas Referencias a la masacre de Columbine (lo que sugiere motivación ideológica o imitativa) Este detalle es uno de los más inquietantes: el ataque parece inspirado en tiroteos masivos de EE. UU., algo poco común en México. Datos “desconocidos” o menos difundidos Algunos testigos reportaron que el agresor gritaba y disparaba incluso al aire, generando caos más que un ataque dirigido. Llevaba también un arma blanca además del arma de fuego. Se investiga que el ataque no fue espontáneo, sino planificado. Es el primer atentado armado de este tipo en una zona arqueológica mexicana, lo que sorprendió a las autoridades. Consecuencias inmediatas El sitio reabrió días después con fuerte presencia policial y militar. Se implementaron nuevas medidas: Revisiones más estrictas Detectores de metales Mayor vigilancia con Guardia Nacional Impacto más amplio Generó preocupación internacional porque México será sede del Mundial 2026. Afectó la percepción de seguridad en sitios turísticos clave. También golpeó la economía local (comerciantes y turismo). En resumen Fue un ataque aislado pero muy inusual: un tirador solitario, aparentemente influenciado por masacres extranjeras, atacó en un lugar turístico icónico sin antecedentes de violencia similar.
