El mercado inmobiliario atraviesa una fase de ajuste, impulsada por la contracción de los indicadores del sector constructor y el aumento en las tasas de interés. Coyuntura, que viene llevando a los inversionistas a explorar nuevos horizontes, desplazando sus capitales desde las ciudades principales, cada vez más saturadas, hacia polos regionales que ofrecen un mayor potencial de valorización.

Bajo este escenario, Santander emerge con fuerza como uno de los mercados más atractivos y dinámicos del país. Este repunte está apalancado por un crecimiento del 9,3% en la venta de vivienda nueva y un notable incremento del 49% en el lanzamiento de proyectos durante el último año, de acuerdo con cifras de Camacol.

Dicha dinámica regional es impulsada por actores clave dentro del ecosistema como lo es la Inmobiliaria Esteban Ríos. Una firma de origen familiar con más de ocho décadas de experiencia en el asesoramiento integral para compradores, vendedores, propietarios, inversionistas y arrendatarios de los segmentos residencial y corporativo.

Gracias a este sólido legado, la organización se ha consolidado como una de las más prestigiosas de la región y la de mayor escala, con más de 4.000 contratos vigentes y la gestión del patrimonio de más de 12.000 clientes activos.

“Hoy Santander presenta una dinámica especialmente atractiva para el mercado inmobiliario: es una región de alto dinamismo económico con una oferta de suelo urbano limitada”, destaca Karina Tatiana Reyes Anaya, gerente general de la firma.

De una modesta oficina de arrendamientos, cimentada en el valor de la palabra y la confianza personal que fundó don Esteban Ríos Colmenares en 1940, ha evolucionado. Hoy, bajo la visión de su cuarta generación de liderazgo, se consolida como una organización que redefine los estándares de la gestión patrimonial en todo el oriente colombiano.

Dentro de sus hitos destaca que fue la primera en implementar el «Amparo de Renta» bajo la promesa «Pague o no el inquilino». Herramienta que resultó fundamental durante la crisis de la pandemia pues la empresa lideró más de 1.500 acuerdos privados entre propietarios y arrendatarios. Al privilegiar transacciones para mantener los contratos activos y evitar terminaciones masivas, lograron preservar la base de ingresos de la organización y proteger el tejido económico de la región.

Este rigor operativo le permitió ser reconocida en 2022 como una de las mejores inmobiliarias por la Federación Internacional de Profesiones Inmobiliarias (FIABCI, capítulo Colombia) y posicionarse como la primera de su región en obtener la certificación ISO 9001 en 2024, sello, que estará vigente hasta 2028.

No obstante, hoy en día las directivas tienen claro que el reto actual trasciende la estandarización; exige agilidad y adaptación tecnológica frente a la irrupción de las proptechs.

En este frente, José Daniel Ríos Hakspiel, director de operaciones y automatización, lidera la integración de herramientas disruptivas que hoy garantizan una gestión estrictamente basada en datos. «Nuestra visión no se limita a crecer en presencia geográfica, sino en escalar nuestra capacidad real de ejecución. Hoy por hoy, la automatización es el eje central de nuestra productividad organizacional», subraya el ejecutivo.

Por su parte, la gerente de la Inmobiliaria Esteban Ríos señala que proyectan un crecimiento sostenido en sus ingresos, acompañado de una rentabilidad sólida y consistente. “Resultados que reflejan una operación robusta y una clara capacidad de generación de valor, soportados en tres pilares clave: una gestión comercial proactiva, un control riguroso del gasto y una administración prudente de los recursos financieros”.