Autora: Daicy Echeverri
Un empresario bogotano recibió hace unas semanas una llamada inesperada de la Fiscalía: su nombre aparecía en una investigación por una presunta estafa relacionada con transferencias bancarias. Creyendo que, si no debía nada y no poseía antecedentes, podía presentarse solo a declarar sin ningún inconveniente.
Lo que pareció un trámite rutinario terminó convirtiéndose en un problema mayor: en su afán por colaborar con el proceso, entregó conversaciones de WhatsApp y documentos sin ninguna asesoría legal, y días después descubrió que varias de sus propias pruebas estaban siendo usadas en su contra.
Según Andrés Felipe Martínez Moya, director legal de la firma Asesoría Penal 24/7, este caso ejemplifica un error frecuente:
“En Colombia, la Constitución garantiza que quien sea sindicado tiene derecho a la defensa y a la asistencia de un abogado”.
Sin embargo, Martínez señala que muchos investigados piensan erróneamente que, si son inocentes, pueden asistir a una citación sin el acompañamiento de un profesional especializado. Además, aclara que colaborar sin guía puede parecer beneficioso, pero una declaración mal enfocada puede terminar complicando el proceso penal.
Incluso una persona inocente puede caer en contradicciones, responder de forma imprecisa o aportar información irrelevante que termine perjudicándola. Por esa razón, la recomendación en este tipo de situaciones es acudir cuanto antes a abogados penalistas en Bogotá con experiencia en investigaciones penales y acompañamiento inmediato.
ERRORES COMUNES QUE AGRAVAN UN PROCESO
Los comportamientos apresurados suelen empeorar la situación de los investigados. Rendir declaración sin asesoría legal y expresar “todo lo que pasó” sin una estrategia clara puede generar confusiones y malas interpretaciones. Por ejemplo, decir más de lo necesario o intentar rellenar vacíos durante un interrogatorio suele derivar en contradicciones o en que la investigación se centre en aspectos irrelevantes.
Martínez Moya explica que en el proceso penal “cada palabra cuenta”, y hablar sin preparación puede ser contraproducente. Conversando con él, nos indicó cuáles son algunas de las equivocaciones más frecuentes que deben evitarse:
1. Entregar pruebas sin un objetivo claro
El caso del empresario ilustra otro error típico: entregar el celular, correos o chats sin analizar previamente el contexto jurídico.
“Muchas personas entregan conversaciones de WhatsApp o información personal por miedo, nervios o desconocimiento de la ley, sin entender cómo se interpretará eso legalmente”, señala Martínez.
Material que para el investigado parece inocuo puede terminar encajando en hipótesis previas del fiscal y fortalecer una acusación.
2. Ignorar citaciones
Otra práctica riesgosa es no atender a tiempo las notificaciones judiciales. No presentarse cuando se ha sido informado puede derivar en medidas más gravosas, incluso en órdenes de captura, o impedir influir en etapas iniciales del proceso.
Además, el silencio prolongado le da margen a la Fiscalía para actuar sin oposición y avanzar en la investigación.
3. Hablar de más en público
Usar redes sociales, medios de comunicación o incluso conversaciones con conocidos para contar detalles del caso puede convertirse en un problema.
“Quien habla sin filtro fuera de los canales oficiales puede aportar declaraciones que después terminen convirtiéndose en prueba documental”, advierte Martínez Moya.
El conocido refrán “piensa antes de hablar” cobra todavía más importancia durante una investigación penal.
LA IMPORTANCIA DE UN ACOMPAÑAMIENTO EXPERTO TEMPRANO
Según Martínez, muchas personas perjudican su propia defensa por actuar desde el miedo, la presión o la improvisación antes de buscar ayuda profesional.
Las primeras horas y decisiones dentro de una investigación penal suelen ser determinantes. Desde el momento en que llega una llamada de la Fiscalía o una citación judicial, es fundamental mantener la calma y buscar asesoría jurídica inmediata.
“Las actuaciones iniciales determinan cómo avanzará la investigación y qué herramientas tendrá la defensa más adelante”, explica Martínez.
Una estrategia jurídica temprana puede incluso facilitar el archivo o la preclusión del proceso antes de llegar a juicio.
Por el contrario, esperar demasiado tiempo suele limitar las opciones legales: se pierden oportunidades para controvertir pruebas o se reducen los márgenes de actuación frente a la Fiscalía. Actuar con rapidez puede marcar una gran diferencia.
Martínez enfatiza además que incluso las personas inocentes se benefician de una defensa desde el inicio.
“Un abogado penalista no solo protege a personas culpables; también defiende derechos y evita errores que pueden tener consecuencias muy graves”, explica.
Por eso, su principal consejo es no improvisar bajo presión: antes de responder preguntas, firmar documentos o entregar cualquier información, conviene asegurarse de que cada decisión esté respaldada por orientación profesional y una estrategia jurídica adecuada.
APOYO LEGAL PERMANENTE E INMEDIATO EN COLOMBIA
Asesoría Penal 24/7 es una firma con sede en Bogotá que presta acompañamiento jurídico penal en todo el territorio colombiano. Su equipo está conformado por abogados especializados en derecho penal con disponibilidad permanente las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Con experiencia acumulada en miles de casos, la firma busca intervenir antes de que los problemas escalen.
“Actuar rápido, analizar cada detalle y acompañar al cliente desde el primer momento” es la estrategia que Martínez describe como parte esencial del trabajo de su equipo.
Y concluye con una recomendación clara:
“Nunca actúes desde el miedo ni improvises. Antes de hablar o entregar información, lo más importante es contar con orientación jurídica profesional”.

