
Imagen tomada de Resumen Latinoamericano.
A más de seis años de los trágicos hechos que conmocionaron al país durante el paro nacional de 2019, el caso de Dilan Cruz da un giro institucional absoluto. La Procuraduría General de la Nación ha ordenado el reinicio inmediato de las indagaciones disciplinarias en contra del capitán del agente del antiguo ESMAD Manuel Cubillos Rodríguez, involucrado en el disparo que le costó la vida al joven estudiante de 18 años.
Decisión
La determinación del Ministerio Público anula decisiones previas que apuntaban al archivo o la parálisis del expediente, bajo el argumento de que es imperativo garantizar los derechos a la verdad, la justicia y la debida diligencia para las víctimas. La reapertura del proceso disciplinario busca evaluar de manera rigurosa si el oficial actuó bajo los principios de proporcionalidad y necesidad en el uso de la fuerza, o si, por el contrario, incurrió en una falta gravísima al accionar su arma de letalidad reducida directamente contra la humanidad del manifestante en el centro de Bogotá.
El caso de Dilan Cruz se convirtió en un símbolo de las demandas de reforma a la policía y en un prolongado laberinto jurídico, marcado inicialmente por un fuerte conflicto de competencias entre la Justicia Penal Militar y la Fiscalía General de la Nación. Para los familiares de la víctima y los colectivos de derechos humanos, esta orden de la Procuraduría representa una luz de esperanza frente al fantasma de la impunidad que, según denuncian, ha rodeado el proceso.
Esta decisión abre un nuevo capítulo de escrutinio sobre los protocolos de dispersión de manifestaciones en Colombia. La opinión pública vuelve a poner el foco en la responsabilidad de los mandos oficiales en el terreno y en la efectividad de los órganos de control para sancionar los excesos de la fuerza pública. Con el reinicio de estas investigaciones, el Estado colombiano enfrenta el reto de demostrar que sus mecanismos de justicia interna son capaces de ofrecer respuestas claras, transparentes y definitivas ante los ojos de una ciudadanía que no olvida lo sucedido en noviembre de 2019.
