El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) presentó el más reciente informe sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC), revelando que la inflación en Colombia mantuvo una tendencia al alza durante mayo de 2026. Según la entidad, la variación mensual fue del 0,47 %, mientras que la inflación anual, correspondiente al periodo comprendido entre mayo de 2025 y mayo de 2026, se ubicó en 5,84 %. Por su parte, la variación acumulada en lo corrido del año alcanzó el 4,36 %.

Cifras

Las cifras muestran un incremento frente a los registros del año anterior. En mayo de 2025, la variación anual del IPC había sido de 5,05 %, lo que representa un aumento de 0,79 puntos porcentuales en comparación con el resultado actual. De igual manera, la inflación mensual pasó de 0,32 % en mayo de 2025 a 0,47 % en mayo de 2026, mientras que la variación acumulada entre enero y mayo aumentó de 3,63 % a 4,36 %.

De acuerdo con el Dane, el comportamiento mensual del IPC estuvo impulsado principalmente por los incrementos registrados en las divisiones de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, así como en transporte. La mayor variación mensual fue reportada precisamente en el sector de alojamiento y servicios públicos, que alcanzó un 0,86 %, seguido por recreación y cultura con un 0,77 %.

Otras divisiones que también superaron el promedio nacional fueron muebles y artículos para el hogar, con una variación de 0,53 %, y salud, con un incremento del 0,52 %. Estos resultados evidencian que los aumentos de precios continúan impactando diferentes componentes de la canasta familiar de los colombianos.

En cuanto al comportamiento acumulado durante los primeros cinco meses de 2026, el Dane señaló que las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas y alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles fueron las que más contribuyeron al incremento del IPC.

Variación en el año

Sin embargo, la división que registró la mayor variación en el año corrido fue la de restaurantes y hoteles, con un aumento de 6,02 %. Dentro de este grupo se destacaron los incrementos en las comidas servidas en restaurantes y establecimientos de autoservicio, que alcanzaron el 6,30 %. También se reportaron aumentos en bebidas calientes para consumo inmediato, como café, chocolate, aromáticas y avena, con una variación de 6,05 %, así como en gaseosas y otros refrescos, cuyos precios aumentaron un 5,68 %.

La educación también registró incrementos significativos durante el año. La variación acumulada fue de 5,89 %, convirtiéndose en la segunda más alta entre las divisiones analizadas. Los mayores aumentos se observaron en otros gastos de educación superior, con 7,48 %; inscripciones y matrículas de programas técnicos, tecnológicos y universitarios, con 6,37 %; y educación preescolar y básica primaria, con un incremento de 6,07 %.

Respecto a la inflación anual, el Dane informó que la división de restaurantes y hoteles lideró nuevamente las variaciones con un crecimiento de 6,62 %. No obstante, el comportamiento general de la inflación estuvo explicado principalmente por los aumentos en alojamiento, servicios públicos y alimentos.

Sectores

Otro de los sectores con mayores incrementos fue el de la salud, que registró una variación anual de 8,35 %, la segunda más alta del informe. Entre los servicios que más aumentaron de precio se encuentran las consultas médicas generales particulares, con un incremento de 11,48 %; las consultas con especialistas, con 9,59 %; y los servicios odontológicos particulares, con 9,01 %. También se evidenciaron aumentos en servicios médicos menores, equipos terapéuticos y elementos médicos.

Por el contrario, la división de prendas de vestir y calzado presentó la menor variación anual, con un crecimiento de 2,70 %. Dentro de este grupo, los mayores incrementos se registraron en servicios de lavado y planchado de ropa, con 9,64 %, seguidos por los uniformes, con 6,04 %, y las prendas de vestir para hombre, con 2,78 %.

Las cifras del Dane reflejan que, aunque la inflación mantiene niveles inferiores a los observados durante los años más críticos de la reciente coyuntura económica, algunos sectores continúan registrando aumentos importantes que impactan directamente el costo de vida de los hogares colombianos, especialmente en áreas esenciales como vivienda, alimentación, educación y salud.