Miles de familias ganaderas continúan desempeñando un papel fundamental en la producción de alimentos y en la economía rural colombiana. Gracias a su trabajo diario, millones de personas tienen acceso a productos esenciales como leche, carne y derivados que forman parte de la alimentación de los hogares.

Además de su aporte a la seguridad alimentaria, la ganadería genera empleo y oportunidades económicas en municipios donde la actividad agropecuaria constituye uno de los principales motores de desarrollo.

Representantes del sector destacan que los productores han realizado importantes esfuerzos para modernizar sus sistemas de producción, mejorar el bienestar animal y adoptar prácticas más responsables con el medio ambiente.

Los ganaderos consideran que el fortalecimiento del campo colombiano será clave para garantizar el crecimiento económico, la generación de empleo y la sostenibilidad de las comunidades rurales durante los próximos años