Julián Quiñones es uno de los delanteros más productivos que ha tenido el futbol mexicano en los últimos años, aunque su historia comenzó lejos del país al que hoy representa.

Nació en Magui Payan, en el departamento de Nariño, pero fue México donde encontró no solo una oportunidad profesional, sino también un hogar. Allí se formó futbolísticamente, construyó su vida personal y, tras naturalizarse, decidió vestir la camiseta del Tri, a pesar de que Néstor Lorenzo, actual director técnico de los cafeteros, también decidió convocarlo en 2023 al mismo tiempo que lo hizo Jaime Lozano, quien en ese entonces dirigía a la selección mexicana.

Su carrera en territorio mexicano comenzó con los Tigres de Nuevo León y mas tarde, en Lobos BUAP, dio un salto importante al firmar 16 anotaciones y una asistencia en 28 encuentros, cifras que empezaron a colocarlo en el radar.

Tras sus buenas actuaciones, volvió a vestir la casaca de los Tigres, club con el que acumuló 72 encuentros, 12 tantos y ocho pases de gol, además de levantar dos títulos de liga, aunque sin un rol protagónico.

El punto de consolidación llegó con Atlas. Con los rojinegros jugó 83 partidos, anotó 36 goles y dio 12 asistencias, siendo pieza clave en el histórico bicampeonato que rompió una sequía de siete décadas sin títulos. Posteriormente defendió los colores del Club América, donde mantuvo su impacto ofensivo ya como un protagonista total de la Liga MX. Ahí jugó 52 partidos, anotó 23 goles y sumó 10 asistencias. También fue determinante en la conquista de otro bicampeonato.

Hoy su presente está en Arabia Saudita con el Al-Qadsiah, donde vive uno de los mejores momentos de su carrera. Suma 55 partidos, 47 goles y 10 asistencias, por lo que registra 56 participaciones directas de gol entre anotaciones y pases de gol, casi una por encuentro jugado.

Con la selección mexicana acumula 18 partidos y dos goles. Ya conquistó una Copa Oro, aunque su participación no fue determinante e incluso se quedó en la banca en la final ante Estados Unidos. Aun así, su decisión de representar a México fue muy clara. El llamado de Colombia llegó tarde. Él ya eligió a México.