Cansados de las constantes inundaciones que afectan sus viviendas, habitantes de la vereda La Mercedes, sector El Hueco, bloquearon la Autopista Medellín-Bogotá para exigir la presencia de las autoridades y una solución definitiva a una problemática que, según denuncian, lleva meses sin ser atendida.
La paciencia de los habitantes de la vereda La Mercedes, sector El Hueco, en Puerto Boyacá, llegó a su límite luego de una nueva emergencia provocada por las fuertes lluvias registradas durante la madrugada de este domingo.
Varias viviendas resultaron inundadas tras el desbordamiento de una quebrada que atraviesa la zona, situación que motivó a la comunidad a realizar un bloqueo sobre la Autopista Medellín-Bogotá para exigir respuestas inmediatas.
Según Pablo Buitrago, uno de los afectados, la emergencia se habría originado por el taponamiento de un paso de agua ubicado debajo de la importante vía nacional.
Los residentes aseguran que desde hace varios meses vienen advirtiendo sobre el riesgo de inundaciones y solicitando intervenciones preventivas, pero afirman que sus llamados no fueron atendidos oportunamente.
Las lluvias de las últimas horas provocaron el ingreso del agua a numerosas viviendas, ocasionando daños en muebles, electrodomésticos y otros bienes de las familias afectadas.
Los habitantes sostienen que este tipo de emergencias se repite cada vez que se presentan precipitaciones intensas, generando pérdidas económicas y afectaciones constantes para la comunidad.
Como medida de presión, los vecinos decidieron cerrar la autopista desde las primeras horas de la mañana.
La protesta ocasionó extensas filas de vehículos y retrasos que superaron las cuatro horas para cientos de conductores que transitaban por este importante corredor vial.
Los líderes comunitarios informaron que se permite el paso de manera intermitente durante algunos minutos cada hora para reducir las afectaciones a los viajeros.
Sin embargo, advirtieron que mantendrán la movilización hasta que funcionarios de Invías lleguen al lugar y presenten compromisos concretos para solucionar la problemática.
Los manifestantes consideran que las inundaciones ya no pueden ser tratadas como hechos aislados, sino como una situación estructural que requiere obras definitivas para proteger a las familias de la zona.
Mientras continúan las negociaciones, la comunidad permanece en alerta y exige acciones que permitan evitar nuevas emergencias durante la temporada invernal.
