Un experimento realizado por el científico británico Basil Brown en la década de 1970 volvió a ser recordado luego de que se difundiera la historia de su intento por demostrar los beneficios de una alimentación basada en productos naturales. El investigador decidió consumir grandes cantidades de zanahoria y suplementos concentrados de vitamina A, pero el resultado fue contrario a lo que esperaba.

Brown, conocido por su interés en la alimentación saludable, mantuvo durante unos diez días una dieta basada principalmente en jugo de zanahoria. Durante ese periodo, su cuerpo empezó a mostrar cambios visibles debido al exceso de consumo de caroteno y vitamina A.

Uno de los efectos más notorios fue el cambio en la tonalidad de su piel, que adquirió un color amarillento o anaranjado debido a la acumulación de pigmentos presentes en las zanahorias. Aunque el caroteno de los alimentos suele ser seguro en cantidades normales, una ingesta extrema puede generar alteraciones en el organismo.

Los reportes médicos señalaron que el consumo excesivo de vitamina A habría provocado una intoxicación que afectó gravemente su hígado. El caso quedó como una advertencia sobre los riesgos de llevar al extremo cualquier práctica alimenticia sin equilibrio ni supervisión adecuada.

Especialistas recuerdan que una dieta saludable debe incluir variedad de alimentos y que las vitaminas, aunque necesarias para el cuerpo, pueden generar problemas cuando se consumen en cantidades excesivas.