La selección de Marruecos dio uno de los primeros golpes de autoridad en el Mundial 2026 al empatar 1-1 con Brasil en un partido que marcó el estreno de Carlo Ancelotti como entrenador de la ‘Canarinha’. El encuentro, disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, dejó sensaciones encontradas para el técnico italiano, quien no logró comenzar con victoria su primera experiencia al frente de una selección en una Copa del Mundo.
Brasil llegaba al compromiso como uno de los favoritos al título y con la expectativa de mostrar una nueva identidad bajo el mando de Ancelotti. Sin embargo, enfrente tuvo a una selección marroquí que ratificó el crecimiento futbolístico exhibido en los últimos años y que volvió a demostrar por qué es considerada una de las potencias emergentes del fútbol mundial. Los africanos se adelantaron en el marcador gracias a Ismael Saibari, quien aprovechó los espacios defensivos para vencer al arquero Alisson y silenciar a la multitud brasileña presente en el estadio.
La reacción de Brasil llegó por intermedio de Vinícius Júnior. El atacante del Real Madrid, una de las grandes figuras del equipo sudamericano, encontró el empate con un potente remate que dejó sin opciones al guardameta Yassine Bounou. El gol permitió evitar una derrota en el debut, pero no logró ocultar algunas de las dificultades mostradas por el conjunto brasileño, especialmente en defensa y en la construcción de juego.
Uno de los aspectos más comentados del partido fue la presencia de Neymar en el banco de suplentes. El máximo goleador histórico de Brasil continúa recuperándose de problemas físicos y observó el encuentro sin sumar minutos. Aunque su experiencia y liderazgo fueron visibles desde la zona técnica, la selección sintió la ausencia de un futbolista capaz de desequilibrar en los momentos más complejos.
Para Ancelotti, el empate representa un punto de partida con aspectos positivos y varias correcciones por realizar. El técnico se convirtió en el primer extranjero en dirigir a Brasil en una Copa del Mundo, un hecho histórico que aumenta la presión sobre su proyecto. Mientras tanto, Marruecos confirmó que está dispuesto a competir de igual a igual frente a las grandes potencias y a repetir el protagonismo que ya mostró en los últimos torneos internacionales.
Con este resultado, ambas selecciones suman su primer punto en el Grupo y mantienen intactas sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda, aunque Brasil deberá mejorar su rendimiento si quiere consolidarse como candidato al título mundial.
