El artículo analiza la más reciente encuesta del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica sobre la segunda vuelta presidencial en Colombia, la cual muestra una contienda extremadamente cerrada entre los candidatos Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Según los resultados del sondeo, Cepeda habría logrado remontar la desventaja que dejó la primera vuelta y ahora aparece con una ventaja mínima de apenas 0,9 puntos porcentuales, una diferencia tan reducida que los analistas la consideran un empate técnico.

De acuerdo con la encuesta, ambos candidatos llegan a los últimos días de campaña con niveles de apoyo muy similares, lo que refleja una profunda polarización y una competencia electoral que podría definirse por detalles mínimos. El estudio señala que Iván Cepeda presenta una imagen favorable del 45,7 % entre los encuestados, mientras que Abelardo de la Espriella registra una percepción negativa del 47,3 %, un factor que podría influir en la decisión de algunos votantes indecisos.

El informe destaca que la elección presidencial se encuentra completamente abierta y que el resultado dependerá principalmente de la capacidad de cada campaña para movilizar a sectores específicos del electorado. En este contexto, CELAG identifica tres factores fundamentales que podrían determinar quién ocupará la presidencia.

El primero es el denominado “nuevo voto”, compuesto por ciudadanos que se abstuvieron durante la primera vuelta electoral pero que manifiestan su intención de participar en la segunda. Según la encuesta, este grupo muestra una tendencia mayoritaria hacia Iván Cepeda. Por ello, si la participación electoral aumenta y estos votantes efectivamente acuden a las urnas, podrían inclinar el resultado a favor del candidato progresista.

El segundo factor es la participación de los jóvenes. El estudio sostiene que el voto juvenil tiene una orientación más cercana a las propuestas progresistas y a los planteamientos defendidos por el presidente Gustavo Petro y por Cepeda. Debido a ello, el nivel de asistencia de los jóvenes a los puestos de votación será uno de los elementos más observados durante la jornada electoral, ya que podría marcar la diferencia en una elección tan ajustada.

El tercer elemento decisivo es el comportamiento de los votantes provenientes de otras fuerzas políticas eliminadas en la primera vuelta. Según el análisis, los simpatizantes de Paloma Valencia muestran un respaldo sólido y disciplinado hacia Abelardo de la Espriella, lo que le garantiza una base electoral estable. En contraste, los sectores políticos de centro, asociados a figuras como Sergio Fajardo y Claudia López, aparecen más divididos. Una parte de estos votantes podría abstenerse, mientras que otra se inclina ligeramente hacia Cepeda.

El artículo subraya que esta fragmentación del voto de centro puede convertirse en uno de los aspectos más importantes de la elección. Aunque la ventaja favorece marginalmente a Cepeda dentro de este segmento, la diferencia es pequeña y cualquier cambio en la participación podría alterar el resultado final.

Asimismo, el estudio señala que las campañas han concentrado sus esfuerzos en conquistar a los indecisos y en aumentar la participación de los grupos que les resultan más favorables. Debido a la escasa diferencia entre ambos candidatos, cada voto adquiere un valor estratégico y cualquier incremento en la movilización electoral podría resultar decisivo.

En conclusión, la encuesta de CELAG presenta un panorama de máxima incertidumbre a pocos días de la segunda vuelta presidencial. Iván Cepeda aparece ligeramente por delante de Abelardo de la Espriella con una ventaja de apenas 0,9 %, pero la diferencia es tan estrecha que la elección permanece completamente abierta. El resultado final dependerá en gran medida de la participación de los abstencionistas de la primera vuelta, del voto juvenil y del comportamiento de los electores de centro, factores que podrían inclinar la balanza hacia cualquiera de los dos candidatos en la jornada electoral del 21 de junio.