En tiempos donde la inmediatez y la hiperconectividad digital suelen diluir la profundidad de Los lazos interpersonales una antigua máxima de Sócrates recupera un sentido de realidad sorprendente. El amigo debe ser como el dinero antes de necesario es necesario saber su valor esta sentencia lejos de buscar una mercantilización de los efectos invita a una gestión consciente y ética de nuestro círculo más íntimo