El hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, Eduardo Bolsonaro, ha sido condenado a cuatro años y dos meses de prisión tras considerarse probado que participó en una conspiración en Estados Unidos para presionar a altos cargos y al poder judicial de Brasil.
La sentencia establece que la pena se cumplirá, en principio, en régimen semiabierto e incluye además una multa equivalente a 100 salarios mínimos, la inhabilitación política durante ocho años y la pérdida de su cargo en la Policía Federal. Eduardo Bolsonaro, exdiputado y hermano del senador Flávio Bolsonaro, reside actualmente en Estados Unidos.
El Tribunal Supremo Federal (STF), compuesto por cinco magistrados, concluyó que el acusado intervino de forma ilegal al coordinar acciones con el gobierno estadounidense con el objetivo de intimidar a autoridades brasileñas y frenar el proceso judicial contra su padre, quien posteriormente fue condenado a 27 años y dos meses de prisión por un intento de golpe de Estado.
El juez Alexandre de Moraes, relator del caso, señaló que la actuación de Eduardo Bolsonaro no puede considerarse labor de representación política, sino una intervención indebida en asuntos internos desde el extranjero. Además, recordó que él y su esposa ya habían sido sancionados por Estados Unidos en 2025.
Según la investigación, Eduardo Bolsonaro abandonó Brasil en 2025 y se instaló en Texas, desde donde habría promovido medidas económicas contra su propio país, incluyendo aranceles impuestos por la administración estadounidense. Estas acciones, según el tribunal, contribuyeron a dañar la economía brasileña.
La defensa del acusado ha recurrido la decisión y sostiene que no existen pruebas suficientes para sostener la condena.
