El Instituto Departamental de Salud de Nariño presentó oficialmente una estrategia de adaptación orientada a enfrentar los efectos de la crisis climática global y su impacto sobre la salud pública en el territorio. La iniciativa tiene como objetivo anticiparse a la aparición, expansión y consolidación de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue y la malaria, que han comenzado a registrarse en zonas donde históricamente las bajas temperaturas impedían su presencia.
Propuesta
Con esta propuesta, el departamento de Nariño se convierte en la quinta región del país en implementar un modelo basado en evidencia científica y técnica, diseñado para responder de manera integral a los desafíos que impone el cambio climático sobre los sistemas de salud. Este enfoque busca fortalecer la prevención y mejorar la capacidad de reacción institucional ante escenarios epidemiológicos emergentes.
La estrategia fue socializada en la Universidad Mariana, en un espacio académico que contó con la participación de representantes de la Organización Panamericana de la Salud, delegados del Ministerio de Salud y Protección Social, académicos y expertos en salud pública. Durante el encuentro se dieron a conocer las 13 líneas de acción que estructuran el plan territorial.
Entre las medidas priorizadas se destacan el fortalecimiento de la calidad del agua para consumo humano, la seguridad alimentaria, el control de vectores transmisores de enfermedades y la preparación de la red hospitalaria para responder a emergencias derivadas de fenómenos climáticos extremos.
Enfermedades
La directora del Instituto Departamental de Salud de Nariño, Ana Belén Arteaga Torres, señaló que las variaciones en las condiciones ambientales han favorecido la expansión de enfermedades tropicales en regiones donde antes no eran frecuentes ni esperadas. En este sentido, enfatizó la necesidad de actuar de manera anticipada y con base en información técnica.
Por su parte, delegados del Ministerio de Salud y Protección Social resaltaron el liderazgo del departamento al adoptar una planificación preventiva que fortalece la capacidad institucional frente a futuras contingencias sanitarias.
Finalmente, las autoridades de salud destacaron que esta hoja de ruta permitirá reducir riesgos en la población y robustecer la protección sanitaria en los municipios nariñenses ante un escenario climático cada vez más cambiante y complejo.
