Las autoridades del Valle del Cauca confirmaron el traslado de tres mesas de votación en zona rural del municipio de Bolívar, debido a los riesgos de seguridad derivados de enfrentamientos entre grupos armados ilegales y la Fuerza Pública. La decisión fue adoptada en el Comité Departamental de Seguimiento Electoral, con participación de autoridades civiles, militares, organismos de control y representantes de partidos políticos.

El análisis de seguridad concluyó que la única modificación al mapa electoral corresponde a las mesas ubicadas en los corregimientos de El Catre, Santa Teresa y Río Dovio, sectores donde se han registrado hostigamientos y confrontaciones armadas en los últimos meses. La medida busca proteger a votantes, jurados y funcionarios, garantizando el desarrollo de la segunda vuelta presidencial en condiciones de seguridad.

La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, explicó que la solicitud fue presentada por las autoridades locales ante los antecedentes de violencia en la zona alta de Bolívar. “Se solicitó el traslado de tres mesas, nosotros aprobamos y ahora va para el comité de vigilancia electoral nacional. De resto, todas las mesas están cubiertas”, señaló la mandataria.

El secretario de Seguridad del Valle, Guillermo Londoño, indicó que más de 11.000 uniformados custodiarán igual número de mesas de votación en todo el departamento. Subrayó que el despliegue incluye refuerzos en zonas rurales y urbanas, con el objetivo de prevenir alteraciones del orden público y garantizar la participación ciudadana.

La Defensoría del Pueblo y la Procuraduría acompañaron el proceso de revisión, insistiendo en la importancia de brindar garantías plenas a los electores en territorios donde la presencia de actores armados ilegales ha generado temor.

Con esta medida, las autoridades buscan reducir riesgos y enviar un mensaje de confianza a los más de tres millones de ciudadanos habilitados para votar en el Valle del Cauca. El traslado de las mesas en Bolívar se convierte en un ejemplo de las acciones preventivas que se adoptan para preservar la seguridad en medio de un contexto electoral marcado por tensiones y amenazas.

La Policía Nacional, en coordinación con el Ejército, reforzará la presencia en los municipios del norte del Valle, donde se han identificado riesgos asociados a la movilidad de grupos armados ilegales. El objetivo es garantizar que los comicios se desarrollen sin incidentes y que los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto con tranquilidad.

El Comité Departamental de Seguimiento Electoral reiteró que, salvo la situación en Bolívar, todas las demás mesas de votación en el Valle del Cauca cuentan con cobertura de seguridad y están habilitadas para la jornada. Las autoridades insistieron en que la coordinación interinstitucional será clave para enfrentar cualquier eventualidad y mantener la confianza en el proceso democrático.