Los amantes de los caracoles en Sevilla podrán seguir disfrutando de este tradicional plato durante varias semanas más de lo habitual. Las abundantes lluvias registradas durante la primavera han favorecido la presencia de estos moluscos, permitiendo que la temporada se prolongue hasta mediados de julio en numerosos establecimientos de la capital andaluza.
Habitualmente, la campaña de caracoles comienza en primavera y finaliza con la llegada de las altas temperaturas del verano. Sin embargo, las condiciones climáticas de este año han retrasado el descenso de la producción, lo que ha permitido a bares y restaurantes mantener la oferta de uno de los productos gastronómicos más emblemáticos de Sevilla durante más tiempo del esperado.
Los caracoles y cabrillas son una tradición profundamente arraigada en la cultura culinaria sevillana. Cada temporada, cientos de personas acuden a los establecimientos especializados para degustarlos preparados con recetas que han pasado de generación en generación y que forman parte de la identidad gastronómica de la ciudad.
Propietarios de negocios dedicados a esta actividad destacaron que las lluvias han sido determinantes para mantener una buena disponibilidad del producto. Además, señalaron que la extensión de la temporada representa una oportunidad para atraer a más clientes y prolongar una de las épocas más esperadas por los aficionados a esta especialidad.
La prolongación de la campaña ha sido recibida con entusiasmo por los consumidores, que tendrán más tiempo para disfrutar de una tradición que marca la llegada del buen tiempo en Sevilla y que cada año reúne a locales y visitantes alrededor de uno de los sabores más característicos de la gastronomía andaluza.
