Un nuevo decreto ha generado debate internacional tras conocerse que un país decidió prohibir el uso de teléfonos celulares a todos los empleados públicos, incluyendo a miembros de las fuerzas militares. La medida establece que únicamente el líder del país podrá autorizar excepciones en casos específicos.
La disposición busca, según fuentes oficiales, reforzar la disciplina interna, mejorar la concentración en el trabajo y reducir riesgos asociados a filtraciones de información sensible dentro de las instituciones del Estado.
La normativa también incluye restricciones estrictas en dependencias gubernamentales y unidades militares, donde el uso de dispositivos móviles quedará completamente limitado durante la jornada laboral y en áreas operativas.
Sin embargo, la decisión ha generado controversia entre analistas y defensores de derechos laborales, quienes advierten que la medida podría afectar la comunicación básica de los funcionarios y aumentar el control sobre la vida laboral del personal estatal.
Por ahora, no se han anunciado modificaciones al decreto, mientras se espera su implementación gradual en las diferentes entidades públicas.
