La IA pasó de ser una herramienta a convertirse en un ecosistema de trabajo
El autor retoma una reflexión de Nerissa Brown según la cual la IA ya no es algo que los profesionales usan ocasionalmente, sino el contexto mismo en el que trabajan. Esto implica que la educación superior debe ir más allá de enseñar el uso de aplicaciones de IA.
Surge una nueva categoría generacional
Los “nativos de la inteligencia artificial” serían personas capaces de desenvolverse naturalmente en entornos donde la IA está integrada en casi todos los procesos laborales, empresariales y sociales. Se diferencian de los “nativos digitales” porque no solo crecieron con tecnología, sino que desarrollan competencias para trabajar junto con sistemas inteligentes.
Las habilidades humanas siguen siendo centrales
El autor sostiene que la formación universitaria debe priorizar capacidades que la IA no reemplaza fácilmente:
