Argentina, la bestia herida que nadie quiere enfrentar en el camino al bicampeonato

La Albiceleste llega a la fase eliminatoria del Mundial 2026 como uno de los cinco candidatos más serios al título, con una fase de grupos perfecta: seis puntos, cinco goles de Messi, cero en contra y una solidez defensiva que hace recordar al mejor Dibu Martínez. Los modelos estadísticos de la supercomputadora Opta le asignan entre un 10 y un 12 por ciento de posibilidades de ganar el torneo, ubicándola tercera o cuarta en la tabla de favoritos detrás de España y Francia. Sin embargo, nadie en el mundo del fútbol subestima a un equipo campeón vigente, con Scaloni en el banco y con Messi rompiendo récords a los 39 años como si tuviera veinte.

Lo que hace a Argentina especialmente peligrosa en esta Copa del Mundo es algo que los números no capturan del todo: sus jugadores rinden mejor en la selección que en sus propios clubes, una rareza del fútbol moderno que refleja la identidad construida por Scaloni en estos años. Lograr el bicampeonato consecutivo sería una hazaña que en toda la historia solo consiguieron Italia en 1934-1938 y Brasil en 1958-1962, lo que dimensiona el desafío histórico que enfrenta la Albiceleste. Pero en un equipo donde Messi, Julián Álvarez, Lautaro Martínez, Enzo Fernández y Mac Allister conviven con hambre de gloria, ningún récord parece imposible de alcanzar.