La selección Colombia estuvo a centímetros de conseguir una victoria histórica frente a Portugal en el cierre de la fase de grupos del Mundial 2026. Cuando el partido parecía destinado a terminar en empate sin goles, Dávinson Sánchez apareció en el área rival y marcó de cabeza una anotación que desató la celebración de los aficionados colombianos, pero la alegría se transformó en incertidumbre tras la revisión arbitral.
El defensor central aprovechó un balón detenido en los minutos finales del encuentro y conectó un cabezazo preciso que venció al arquero portugués. La jugada parecía significar el 1-0 definitivo y el cierre perfecto de una fase de grupos en la que Colombia había mostrado solidez, personalidad y capacidad para competir ante uno de los grandes candidatos al título.
Sin embargo, el asistente de línea señaló una posición adelantada y el VAR revisó la acción durante varios minutos. La tecnología determinó que Sánchez estaba ligeramente adelantado en el momento del envío, una diferencia mínima que terminó siendo decisiva y dejó sin efecto el tanto colombiano.
La decisión generó debate entre aficionados y analistas, debido a que la infracción fue por pocos centímetros y la jugada estuvo marcada por la dificultad de establecer con exactitud el instante en el que partió el balón. Para algunos, la acción reflejó la precisión extrema que exige actualmente el arbitraje con tecnología; para otros, se trató de una decisión demasiado ajustada para una jugada que pudo cambiar la historia del partido.
A pesar de la polémica, el resultado permitió que Colombia terminara como líder de su grupo y avanzara a la siguiente fase del torneo. El equipo dirigido por Néstor Lorenzo dejó una imagen positiva frente a Portugal, demostrando que puede competir de igual a igual contra selecciones de máximo nivel.
El gol anulado de Dávinson Sánchez quedará como una de las imágenes más recordadas del partido: una celebración que duró segundos, una decisión milimétrica del VAR y la sensación de que Colombia estuvo muy cerca de llevarse un triunfo que parecía tener en sus manos.
