Mercedes navega en aguas peligrosas: el fantasma de Hamilton y Rosberg vuelve a Brackley

El equipo más dominante de la temporada 2026 enfrenta un problema que su propio éxito ha creado: dos pilotos que quieren lo mismo y un coche tan bueno que ambos pueden ganarlo. Los problemas de fiabilidad son la primera crisis técnica, con abandonos de Russell en Canadá cuando lideraba y de Antonelli en Barcelona a tres vueltas del final cuando era segundo, robándoles puntos en momentos cruciales. Toto Wolff calificó estos fallos de “muy dolorosos” y admitió que la unidad de potencia ha dado problemas que afectan también a equipos clientes como McLaren, aunque el director técnico James Allison aseguró que ya identificaron las causas principales relacionadas con la batería.

La segunda crisis es más complicada de resolver porque es humana. En Canadá, Antonelli y Russell se tocaron en pista, intercambiaron posiciones varias veces y Wolff reconoció que algunas situaciones “estuvieron demasiado cerca” de terminar en doble abandono. El jefe de Mercedes fue claro: dejará pelear a sus pilotos mientras no afecte al equipo, pero no dudará en “tirar del freno de mano” si los puntos colectivos corren riesgo. Los analistas ya comparan la situación con la guerra Hamilton-Rosberg de 2016 que terminó destruyendo la armonía interna del equipo, y la pregunta que recorre el paddock es cuántas carreras más puede aguantar Mercedes antes de que la batalla interna se vuelva incontrolable.