Neymar vive su último baile mundialista entre la emoción, las lesiones y la redención pendiente

La historia de Neymar en este Mundial 2026 es tan dramática como toda su carrera. Llegó con una lesión muscular en el gemelo que lo obligó a perderse los dos primeros partidos de la fase de grupos, convirtiendo su convocatoria en una montaña rusa de emociones para millones de brasileños. Finalmente debutó en el minuto 76 ante Escocia, entrando al Hard Rock Stadium de Miami entre una ovación que duró minutos, con lágrimas en los ojos y la sensación de estar viviendo algo único. El propio Neymar lo confirmó antes del torneo con una frase que estremeció a Brasil entero: “Aunque sea mi cuarto Mundial es una sensación diferente, y obviamente es el último”. Con 34 años y sabiendo que en 2030 tendrá 38, el astro del Santos cerró la puerta a cualquier continuidad.

Lo que hace especial y dolorosa esta historia es la cuenta pendiente que arrastra. Cuatro Mundiales, trece partidos, ocho goles, y ningún título que mostrar. En 2014 se fue lesionado antes de la semifinal y vio el 7-1 desde una silla de ruedas. En 2018 cayó en cuartos ante Bélgica. En 2022 los penales con Croacia lo rompieron en llanto delante del mundo. Ahora, a los 34 años y con el cuerpo reconstruido a base de operaciones y rehabilitaciones, Neymar tiene una última oportunidad de escribir el final que su carrera merece. Ancelotti confía en que en la fase eliminatoria, entrando desde el banco cuando el partido lo necesite, puede ser el desequilibrio que le falte a una Brasil que sueña con la sexta estrella.