Paraguay escribe la página más gloriosa de su historia: elimina a Alemania y sueña en grande
Lo que vivió el Estadio de Boston este lunes 29 de junio no tiene precedentes en el fútbol paraguayo. Una selección que llegó a los dieciseisavos como mejor tercera del torneo, sin Miguel Almirón en la fase de grupos por suspensión, con un técnico Gustavo Alfaro que fue cuestionado durante toda la fase de grupos, derrotó a una de las potencias más grandes de la historia del fútbol mundial con un plan de juego perfecto, una resistencia sobrehumana y un arquero, Orlando Gill del San Lorenzo, que se transformó en el guardameta revelación del Mundial atajando dos penales en el momento más decisivo. Paraguay no tuvo el balón, no atacó, no hizo nada vistoso, pero hizo exactamente lo que tenía que hacer para ganar.
Lo más extraordinario de esta eliminación es el contexto histórico que la rodea. Paraguay regresó al Mundial tras 16 años de ausencia y en su primera gran noche de fase eliminatoria derribó a la misma Alemania que un día les metió 7-1 a Brasil. El presidente de la nación decretó feriado nacional, las calles de Asunción explotaron en una celebración sin precedentes y el fútbol sudamericano encontró en esta Albirroja un nuevo símbolo de lo que puede lograr el corazón cuando la calidad no alcanza para doblegarlo. Paraguay ahora se medirá ante el ganador de Francia vs Suecia en octavos, un desafío enorme pero que ya nada parece imposible para un equipo que acaba de eliminar a Alemania del Mundial.
