España enfrenta a Austria en Los Ángeles con la obligación de confirmar que es candidata real al título
La Furia Roja llega al SoFi Stadium de Inglewood como uno de los equipos más sólidos del torneo: siete puntos en fase de grupos, líder invicto del Grupo H y la única selección junto a México que cerró la fase inicial sin recibir un solo gol, una marca histórica que nunca antes había logrado España en un Mundial. Luis de la Fuente tiene a Lamine Yamal recuperado de su molestia muscular, a Pedri controlando el mediocampo con maestría y a Oyarzabal como referente goleador en plena forma. El camino hacia la segunda estrella parece despejado sobre el papel, pero España sabe que en esta Copa del Mundo nadie puede confiarse.
Austria llega a los dieciseisavos por primera vez desde 1954, lo que ya representa un logro histórico para una generación que se ganó el boleto con un dramático empate 3-3 ante Argelia en el último minuto de la fase de grupos. Con Marko Arnautovic, Marcel Sabitzer y Christoph Baumgartner como figuras ofensivas, los austriacos tienen recursos para hacer daño en transiciones rápidas, aunque su talón de Aquiles es una defensa que lleva 12 partidos mundialistas consecutivos sin mantener el arco en cero, una estadística que ante el ataque español se antoja difícil de revertir. Mañana en Los Ángeles se juega un partido que sobre el papel tiene favorito claro, pero este Mundial ya ha demostrado suficientes veces que los papeles no siempre se cumplen.
