España llega al SoFi Stadium de Los Ángeles con la obligación de confirmar que es candidata seria al título

La Furia Roja de Luis de la Fuente afronta este jueves los dieciseisavos con la mochila de haber pasado la fase de grupos de manera sólida pero sin brillar del todo. El empate 0-0 ante Cabo Verde en el debut generó dudas sobre el nivel del equipo, aunque la goleada 4-0 a Arabia Saudita y la victoria 1-0 ante Uruguay con el gol desafortunado de Muslera devolvieron la confianza. Lo que sí está claro es que España tiene la mejor defensa del torneo junto a México, sin recibir un solo gol en tres partidos, y que cuando Lamine Yamal está enchufado el equipo se convierte en un problema imposible de resolver para cualquier rival del mundo.

El gran peligro para España no es Austria en sí mismo sino la confianza excesiva. Los austriacos de Ralf Rangnick son un equipo físico, ordenado y con calidad ofensiva demostrada, con Arnautovic y Sabitzer como referencias que pueden hacer daño a cualquier defensa que baje la guardia. España sabe perfectamente lo que pasó en 1978 cuando subestimó a ese mismo rival y pagó el precio con la eliminación, y Luis de la Fuente ha repetido esta semana que ese recuerdo histórico es la mejor motivación para salir con máxima intensidad desde el primer minuto en Los Ángeles. Pedri, Olise, Yamal y Oyarzabal tienen el talento para resolver el partido con autoridad, pero deberán demostrarlo en el campo esta tarde.