Un equipo de investigadores de España presentó importantes avances en el desarrollo de una placenta artificial, una tecnología diseñada para aumentar las posibilidades de supervivencia de bebés prematuros extremos. El proyecto, denominado fetaLife, ya fue probado con éxito en modelos animales y tiene como protagonista a Gaia, una oveja que logró desarrollarse durante diez días dentro de este sistema antes de nacer y que, más de un año después, presenta un crecimiento normal.
La investigación es liderada por BCNatal, centro integrado por el Hospital Sant Joan de Déu, el Hospital Clínic de Barcelona y la Universidad de Barcelona. Tras cinco años de trabajo y una inversión superior a siete millones de euros, los científicos lograron mantener con vida fetos de oveja durante periodos de hasta 21 días en una incubadora que reproduce las condiciones del útero materno, permitiendo que continúen su desarrollo antes del nacimiento.
El sistema funciona mediante una cámara llena de un líquido similar al amniótico, donde el feto permanece conectado a través del cordón umbilical a un circuito que suministra oxígeno, nutrientes y mantiene la temperatura adecuada. De esta manera, se busca prolongar el desarrollo de órganos como los pulmones, el cerebro y el aparato digestivo, reduciendo el riesgo de complicaciones que enfrentan los bebés que nacen antes de las 28 semanas de gestación.
Aunque la tecnología aún no está lista para ser utilizada en humanos, los investigadores consideran que los resultados representan un avance significativo en la medicina fetal y neonatal. El siguiente paso será adaptar el dispositivo para ensayos clínicos, un proceso que podría comenzar en los próximos años tras superar las evaluaciones científicas, regulatorias y éticas correspondientes. De concretarse, esta innovación podría ofrecer una nueva alternativa para mejorar la supervivencia y la calidad de vida de los recién nacidos prematuros extremos.
