España llega a Dallas con una deuda pendiente y la herida de los penales aún abierta
Hace apenas 13 meses, España y Portugal se enfrentaron en la final de la Nations League 2025 en un partido que terminó 2-2 tras la prórroga y se resolvió en la tanda de penales con el fallo decisivo de Álvaro Morata, cuyo disparo libre no llegó ni a portería. Cristiano Ronaldo levantó el trofeo y España se fue con las manos vacías después de haber dominado amplios tramos del partido con goles de Zubimendi y Oyarzabal. Esa imagen de Morata cabizbajo y de Ronaldo celebrando a rabiar lleva grabada en la retina de todo el vestuario español y es el combustible emocional que llevaron en el equipaje hasta Dallas.
La historia reciente entre ambas selecciones tiene un patrón claro que juega a favor de España: lleva sin perder ante Portugal desde noviembre de 2010 en tiempo reglamentario, acumulando seis empates y una victoria. Los penales han sido el único camino que ha encontrado Portugal para superarla en los últimos años, y hoy La Roja sabe que si el partido se resuelve en los 90 minutos, las probabilidades están de su lado. De la Fuente preparó específicamente esta semana la gestión de las situaciones de balón parado y el manejo del marcador, consciente de que Portugal en la Nations League demostró saber sufrir y esperar su momento. España quiere la revancha, pero sabe que ganársela ante un rival que les conoce de memoria exigirá el mejor partido de todo el torneo.
