Mercedes domina el campeonato pero Silverstone mostró que el equipo tiene grietas que pueden costarle el título
Los de Brackley llegan a la segunda mitad de la temporada con Antonelli como líder del campeonato de pilotos y el liderato en constructores, pero Silverstone fue una advertencia brutal sobre la fragilidad de una ventaja que parecía sólida. En una sola carrera, Antonelli pasó de pelear por la victoria desde la pole position a terminar en el puesto 16 por problemas en los frenos y una sanción por límites de pista, mientras Russell heredó el segundo lugar gracias más a la mala suerte de los rivales que a una estrategia brillante. El equipo más ganador de la era híbrida sigue teniendo el mejor paquete general de la parrilla, pero los problemas de fiabilidad que han aparecido en varias carreras son una señal de alarma que Toto Wolff no puede ignorar.
Lo que más preocupa en el entorno de Mercedes es la inconsistencia que ha mostrado el W16 en circuitos con diferentes características. Cuando el coche funciona perfectamente Antonelli es imbatible, como demostró en la pole y la sprint de Silverstone, pero cuando algo falla el equipo no tiene la capacidad de reacción que necesita para limitar los daños. Ferrari y su doble podio en Gran Bretaña recortaron diferencias importantes en el campeonato de constructores, y con Bélgica, Monza y Japón por delante, circuitos donde los coches rojos históricamente brillan, Mercedes sabe que no puede permitirse otro fin de semana como el domingo de Silverstone si quiere llegar a Abu Dhabi con el título en el bolsillo.
