Paul McCartney sacó del retiro un clásico de 62 años para regalarle a Taylor y Travis el momento más emotivo de la noche

A sus 84 años y con una guitarra en mano, Paul McCartney subió al escenario del Madison Square Garden durante la recepción de la boda y protagonizó el instante más memorable de toda la celebración. El ex Beatle interpretó “I Want to Hold Your Hand”, el clásico de 1963 que desató la Beatlemanía en Estados Unidos, una canción que no había tocado en vivo desde 1964, hace más de 60 años. Fue la madre de Taylor, Andrea Swift, quien invitó a los mil invitados a pasar al salón de recepción donde el escenario ya estaba preparado, y nadie imaginaba que aparecería la leyenda más viva del rock mundial con ese regalo histórico para los novios.

La elección de la canción no fue casual: “I Want to Hold Your Hand” es un himno al amor en su forma más pura y despreocupada, perfecta para sellar una noche que ya era extraordinaria. McCartney no llegó solo a esta historia: él y Taylor comparten una admiración mutua desde que aparecieron juntos en la portada de Rolling Stone en 2020, y recientemente la cantante lo había calificado públicamente como “un artista eternamente excepcional”. Pero la noche no fue solo de McCartney: Stevie Nicks, la legendaria vocalista de Fleetwood Mac, también ofreció una actuación que los asistentes describieron como íntima y emotiva, convirtiendo la recepción en el concierto privado más exclusivo y memorable de la historia reciente.