Yassine Bono volvió a escribir su nombre en las páginas doradas de la Copa Mundial de Fútbol. A pesar de la caída de la Selección de Marruecos por 2-0 frente a Francia en la llave de cuartos de final de la edición de Norteamérica 2026, el actual arquero del Al-Hilal se transformó en la gran figura del compromiso al contener de forma espectacular un penalti ejecutado por el astro francés Kylian Mbappé durante el tiempo regular.
Con esta decisiva intervención, Bono alcanzó la cifra de cuatro penaltis atajados en la historia de la competición (sumando tiempo reglamentario y tandas de desempate). De acuerdo con los registros oficiales de la plataforma estadística Opta, la muralla marroquí igualó el récord absoluto que comparte con otras cinco leyendas internacionales: el alemán Harald Schumacher, el argentino Sergio Goycochea, el español Iker Casillas, y los croatas Danijel Subašić y Dominik Livaković.
El camino hacia la cumbre de la efectividad
El desglose de su legendaria estadística se divide en dos Copas del Mundo:
- Qatar 2022: Saltó a la primera plana del balompié global al frenar en seco a la selección de España en los octavos de final, desviando los cobros de Carlos Soler y Sergio Busquets en la definición desde los doce pasos.
- Norteamérica 2026: Detuvo el remate de Crysencio Summerville en una electrizante definición por penaltis contra Países Bajos en la fase previa, para después redondear su cuarta atajada en el duelo directo cara a cara frente a Mbappé.

