Contexto global: una alerta que va más allá de los animales
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA/WOAH) ha encendido las alarmas en su más reciente informe The State of the World’s Animal Health 2026, al advertir que la inversión global en sanidad animal es insuficiente frente a los riesgos crecientes de enfermedades, crisis alimentarias y posibles pandemias.
El organismo sostiene que la salud animal no debe verse como un tema técnico o sectorial, sino como un pilar estratégico para la estabilidad global, ya que está directamente conectada con la salud humana, la seguridad alimentaria y la economía mundial.
Inversión mínima frente a riesgos crecientes
Uno de los datos más preocupantes del informe es que la sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud, una cifra extremadamente baja considerando su impacto.
Además:
- Menos de 1.000 millones de dólares al año se destinan a servicios veterinarios en países en desarrollo.
- Se necesitarían alrededor de 2.300 millones anuales para cumplir estándares internacionales.
- Las enfermedades animales provocan la pérdida de más del 20 % de la producción ganadera mundial cada año.
Este déficit se produce en un contexto donde la ayuda global en salud está disminuyendo, lo que pone en riesgo las inversiones preventivas.
El vínculo con la salud humana: el enfoque “Una sola salud”
La OMSA insiste en que ignorar la sanidad animal puede tener consecuencias directas en las personas.
Según el enfoque de “Una sola salud”:
- Cerca del 60 % de las enfermedades infecciosas humanas provienen de animales.
- Aproximadamente el 75 % de las enfermedades emergentes tienen origen animal.
Esto significa que invertir en animales es también invertir en la prevención de futuras pandemias, como quedó evidenciado con crisis recientes como la gripe aviar.
Impacto económico y social
La falta de inversión no solo afecta la salud, sino también:
- Seguridad alimentaria: menos producción y mayores precios.
- Economías rurales: millones de familias dependen del ganado.
- Comercio internacional: brotes sanitarios limitan exportaciones.
El informe subraya que fortalecer la sanidad animal puede generar retornos económicos de hasta 86 % anual, posicionándola como una de las inversiones públicas más rentables.
Riesgos futuros: pandemias, cambio climático y sistemas frágiles
La OMSA advierte que el mundo enfrenta un escenario de riesgos biológicos en aumento, impulsados por:
- Cambio climático
- Intensificación de la producción ganadera
- Comercio global de animales
- Expansión urbana
Estos factores favorecen la aparición y propagación de enfermedades transfronterizas, lo que podría desencadenar nuevas crisis sanitarias y económicas si no se actúa a tiempo.
Falencias estructurales en los sistemas veterinarios
El informe también revela debilidades críticas:
- Disminución de personal veterinario en varios países.
- Acceso desigual a vacunas y medicamentos.
- Sistemas de vigilancia insuficientes.
Estas carencias dificultan la detección temprana de enfermedades, lo que aumenta el costo de las crisis cuando ya están desatadas.
Llamado urgente a la acción global
Ante este panorama, la OMSA pide:
- Incrementar la inversión pública y privada en sanidad animal
- Fortalecer los servicios veterinarios
- Mejorar la vigilancia epidemiológica
- Garantizar acceso equitativo a vacunas
El mensaje central del organismo es claro: invertir en sanidad animal no es opcional, es una necesidad estratégica global.
