Millonarios llegó al receso del Mundial con la portería más débil de su historia reciente
La urgencia de reforzar el arco no era un secreto para nadie en el entorno azul. Diego Novoa, el portero que llegó con grandes expectativas, terminó siendo sancionado seis fechas por agredir a un rival en los camerinos del estadio de Tunja, una imagen que dañó profundamente al club y dejó al equipo sin su arquero en los partidos más importantes del semestre. Guillermo de Amores llegó lesionado desde el primer día, tardó semanas en recuperarse y cuando tuvo su oportunidad titular cometió errores que le costaron puntos cruciales a Millonarios, siendo silbado por la propia hinchada en El Campín. El resultado de todo eso fue un equipo que recibió siete goles en pelota quieta solo en la Copa Sudamericana, la cifra que más vergüenza generó en el ambiente azul durante todo el semestre.
La solución llegó con dos movimientos que se complementan perfectamente: Burrai como titular con el aval directo de Bustos y estadísticas que lo respaldan, y Aguirre como suplente con experiencia probada en el fútbol colombiano y la motivación de quien quiere recuperar su titularidad en un club grande. Dos arqueros colombianos y argentino-ecuatorianos que conocen la exigencia del fútbol sudamericano y que llegan con hambre de revancha y protagonismo. Hoy en Lima ante Universitario Millonarios mostrará por primera vez este doble refuerzo en el arco, y la hinchada azul espera que lo que se vea en el Monumental sea una imagen radicalmente diferente a la del primer semestre bajo los tres palos.
